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jueves, 3 de marzo de 2016

Me voy por vos o te vas por mi?

Me voy porque te quiero cuidar.
Me voy porque merecés algo mejor.
Me voy porque no soy suficiente.
Te vas porque no me querés lastimar.
Te vas porque es lo mejor para los dos.
Te vas porque en este momento, simplemente no.

El ser humano somete sus decisiones a las justificaciones más imprudentes. Imprudentes porque cuando uno se acostumbra a ponerse el traje de héroe,  se cree el papel y se convence de que sus NO decisiones son resultado de maduración.

No se bien cuál es ese momento en el que un "adulto" deja de soñar.  No se tampoco cuáles son los motivos por los cuales dejamos de lado esa idea primitiva y sanguínea que asevera que "si se hace con el corazón, está bien".

Apartarse no es una solución si lo que queda en el camino son "pendientes"... si lo hacemos, nuestra mochila se llena de piedras que nos van a hacer tropezar una y otra vez, nos van a hacer pesado y poco feliz el camino.
Y la vida... la vida es otra cosa.
No se bien qué,  pero es una elección nuestra cómo verla, cómo vivirla y cómo darle sentido hasta convertirla, "casi", en una marca suave, indeleble y eterna.

Guada