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miércoles, 15 de junio de 2016

Que dios los perdone

Leve sensación.
En nombre de dios.
En nombre de los pobres.
En nombre de la igualdad.
En nombre de los que menos tienen.
En nombre de...
Ya ni las monjas postradas se salvan.
Y lo peor es que vamos perdiendo el sentido del escándalo,  la ética, en fin... vamos perdiendo el sentido común.

Hoy escuché a un actor cómico decir: "todos los negros morimos soñando con enterrar la guita" calculo que era una  comparación con las OffShore de Macri, la guita afuera de Melconian, etc.

Y yo, aca, soñando con poder irme de vacaciones con mi padre para devolverle un poco de todo lo que me dio desde su honradez laboral y humana, no puedo más que lamentar la estúpida costumbre argentina de ver "menos peor" el robo de uno que el de otro. Y veo con asquerosidad que gente que vive en barrios paquetes se autodenomine "negro" queriendo hacer simpático un término que tan peyorativo e improductivo, utilizan para llamar a un trabajador.

Qué avaricia tan descarada. Que nos perdonen Luz Milagro, el pequeño Néstor (muerto de hambre en el norte de nuestro país), que nos perdonen los médicos que cobran mal, se aguantan golpizas y atienden con elementos que llevan de la casa; que nos perdonen los policías honestos y las maestras que reman en pegamento cada día para cuidar y poner esperanza en el futuro.

Toda la plata corrupta, no importa de quien sea, es dinero que está faltando a gente que vale la pena. Falta en universidades, falta en colegios, falta en los pueblos perdidos de nuestra extensa tierra.

Absorta, desilusionada pero confiada en que mientras existamos dos incapaces de tocar lo que no nos corresponde,  podemos cambiar nuestro entorno.

Eduquemos... que "sacar ventaja" no sea visto con buenos ojos, que el trabajador no sea visto como un boludo... y que los ladrones sean puestos a sembrar la tierra para devolver a la sociedad lo que han robado.

Al gran pueblo argentino, salud.
Guada