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viernes, 31 de marzo de 2017

Si no puedes contra ellos, disuélvelos

Para Zapatero es "antagonismo intenso".
Para los rusos "hay que dejar que se arreglen y no hay que echar más leña al fuego".
Para la ONU, Maduro debería recapacitar y devolver el orden democrático.
Para Chávez (según algunos recuerdos fílmicos que dejó), estamos presenciando un Golpe de Estado.
Calculo que Fujimori debe sentirse esperanzado que que otro inescrupuloso siga su legado.
Para los socialistas de café caro esta escena es el elixir de los dioses.
Para los socios de Chávez y ahora de Maduro (que evidentemente tiene de maduro el apellido y la sed de poder) es una arista más de la encendida realidad social.

Para los venezolanos el calvario viene desde hace años, al menos así parece cuando uno descubre filmaciones en las que gente corriente se comporta frente a un mercado como si fueran ratas en un basural, cuando comparten imágenes de lugares que parecen ruinas.  Y no es que tenga un problema personal con las ruinas, en muchos lugares son merecedoras de las mejores fotografías y los países supieron hacer de ellas un hermoso negocio.

Si alguien de los que lee esto se tomó el tiempo de seguir en las redes sociales a periodistas o a simples ciudadanos venezolanos, es imposible que al ver las imágenes de los hospitales, de los edificios que fueron emblema de empresas privadas y públicas, al ver la fotografía de la Venezuela NO TURÍSTICA no se le rompa el corazón de pena.

En Argentina somos muy susceptibles.  Alguien te elimina un comentario en las redes sociales y ya lo tildamos de censura y atentado contra la libre expresión.  A mi en algún punto me da esa sensación también, por consiguiente es imposible que lo que sucede en la tierra de Simón Bolívar no me parezca un atentado contra los últimos vestigios de la libertad...  lo que me asombra es que no le suceda lo mismo a todos, que no lo vean así, que lleguen siquiera a dudar en pronunciarse en contra de un atentado contra el sistema democrático, me asombra mucho más de nosotros los argentinos que del tema sabemos bastante y hemos fabricado nuestra susceptibilidad con base en esos atropellos.  Yo no viví un Golpe de Estado, nací justamente el año en el que esta nación volvía a la democracia, por lo tanto me queda escuchar la radio de los otros y bueno, asumir que fue como me lo cuentan.  Sin embargo, lo seguro es que es una violación al orden establecido y eso no tiene nada que ver con el origen que tenga quien proponga o imponga tamaña medida.  Entonces digo, no parece grave que un país vecino tenga un presidente que, en el afán de que se cumplan sus decisiones (caprichosas o no) disuelva un parlamento?

El poder no es ciego, enceguece.  Lo vemos a diario.  Todos tuvimos un compañero que de ser un rasca como nosotros pasó a ser jefecito y de ahí a jefe medio pelo y de ahí para arriba casi ya ni nos saluda.  Eso, innegablemente, define a la persona, no al puesto.  Se puede ser líder sin ser abusivo, déspota, maltratador, sin ser egoísta e inescrupuloso.  Ah... claro, dije líder.  Y ser líder se puede ser para bien o para mal pero siempre naturalmente.  Hitler fue un gran líder.  Buen ejemplo.

Venezuela pasa hambre hace rato.  Fuera de la Isla Margarita, aquellos que pisan territorio venezolano cuentan que es "áspero" andar por ahí, que se respira tensión, que se respira tristeza.  No se cómo la pasarán los acomodados porque ya sabemos que los gobiernos socialistas aplican la teoría desde las mansiones que tienen en su propio país y (los más astutos) en las afueras.

Tanto miedo al cuco, tanto miedo a las barras y las estrellas merodeando la bandera de Venezuela y ahí van los imberbes a disolver lo único que ya no condecía con la realidad de un gobierno que hace rato perdió el don de democrático.

Dejo por acá el artículo II  de la Constitución Nacional de la República Bolivariana de Venezuela.
Va a sonar a chiste pero juro que no lo es.

Artículo 2. Venezuela se constituye en un Estado democrático y social de Derecho y de Justicia, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico y de su actuación, la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social y en general, la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político.

El pluralismo político se viene suicidando hace rato, la ética puede ser un tema complejo para debatir teniendo en cuenta que estamos hablando de un presidente que recibe mensajes del más allá mediante un pajarito, los derechos humanos son una utopía mundial que confirmo cada vez que veo gente revolviendo basura para comer, la responsabilidad social y general está ausente en la clase política de la mayoría de los países del mundo, la solidaridad siempre nace y vive en el pueblo mientras los del pueblo no se metan en chanchullos y terminen mordiendo de la torta del poder que parece que provoca Alzheimer a los valores, la igualdad es un buen título para publicidades y campañas políticas pero es de aplicación casi nula, la justicia es lo que se usa a conveniencia, la libertad es sólo la propia, la vida es lo que intentamos defender.


Quise definir el artículo II y creo que debieron quitarlo de la Constitución de Venezuela hace rato.

PODER, PODER Y MÁS PODER.

Mi conclusión es una, viven hablando de lo peligrosos que son los demonios para enjaularnos en sus micro mundos supuestamente seguros, nos regalan galletitas, nos dan de tomar, nos van sacando la ropa pero a esa altura no lo vemos mal porque estamos recibiendo algo a cambio, seguimos sintiendo que nos están salvando.  Nos siguen hablando del demonio, tal como la iglesia.  Nos llenan de angustia y de miedo, nos mantienen el reloj de arena girando para que no nos demos cuenta de que el tiempo pasa y que seguimos comiendo y tomando de la mano del rey disfrazado de mendigo.  Los demonios no atacan pero estamos convencidos de que van a hacerlo.  Le dimos todo al rey, principalmente nuestra confianza.  Pero como siempre, existen esos que parecen nacidos de la Alegoría de la caverna de Platón, escapan sea cual fuere el motivo y empiezan a ver las cosas de distinto modo.  Esos son los que se convierten en piedras en el zapato de estos tipejos con delirio de dioses.  Quizás no lo parezca pero ellos, los poderosos, están mucho más encadenados que sus propios súbditos.

Nadie sabe cómo va a terminar la historia.  Seguramente algunos se meterán en el medio, más teniendo en cuenta que Venezuela es un país que  podría estar muy bien organizado económica y políticamente con la explotación de sus reservas de petróleo y la explotación del turismo.  No van a faltar buitres, pero tampoco van a faltar abrazos hermanos que se compadezcan de algo mucho más noble que la estricta situación política.  Quizás faltó un atropello semejante para que algunos pudieran ponerse en el pellejo de los que se tuvieron que acostumbrar a mendigar una bolsa de comida para vivir en un país que tiene todo para ser el mismísimo paraíso.  Los demonios no siempre están afuera... pero conviene hacernos creer que es así.  La política suele ser más parecida a una religión que a una estrategia inteligente y medida.

Es simplemente una opinión.

Abrazo a los hermanos de Venezuela.