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viernes, 28 de abril de 2017

Ella

Con cada muerta se alimentan las religiones y se leen discursos que hablan de lucha y de "vamos pibas" como si estuviéramos todos locos! No es ciencia ficción. Estamos a años luz de las soluciones porque hay más diseñadores y publicistas pensando frases de impacto que abogadas, fiscales y juezas con ganas de llevar el cambio necesario al lugar indicado. Que queremos que sepan lo que es el feminismo, está claro. Que queremos arreglar este espanto, no.

Algún tiempo atrás alguien comentaba en una vieja publicación que hice: "amo tu lucha, amo verte indignada,  amo..." . Pura poesía.  Eso fue hace 6 meses. Del 1ro de abril a hoy van 27 mujeres muertas (en su mayoría luego de ser violadas).

Con todo respeto, lucha es la que cada mujer batalla sola minutos antes de morir.  El resto es decorado. Tan decorado como soy yo en esta historia.

Cuando murió Micaela todas las fotos de perfil eran de ella con la remera del #NiUnaMenos pero antes, mientras la buscaban sus padres, no compartían su foto. El amarillismo nos supera.

Desapareció Araceli y por ser una piba de San Martín se trató el caso con el desprecio que reciben "los del conurbano". O debería decir "recibimos".

Lamento mucho seguir sintiendo que llevamos esto a un costado fanático que resalta aún más nuestra debilidad ante los ojos de quienes son capaces de tratarnos como cosas. Hacernos sentir poderosas nos convierte en minas que van a la calle a inmolarse porque no hay un sistema legal que nos ampare ni nos proteja.

Matar es demasiado barato en nuestro país. Mientras siga siendo así, todos podemos aparecer en bolsas, en cajas o simplemente no aparecer.

No pasa un mes desde la aparición del cuerpo de Micaela y ya estamos ante otra noticia, que por reiterada, pareciera que va perdiendo su cualidad de espanto.  En el medio hubo muchas más y no nos alcanza el tiempo para aprendernos los nombres.

La moral humana es nuestro héroe y nuestro verdugo.  Cuando suceden casos que estremecen a la sociedad se oye un sollozo que corea con indignación un "qué hijos de puta".  En plural.  Porque sabemos que son los que son y son los potenciales.  Si por casualidad alguna persona se dejara llevar por la ira y pidiera pena de muerte, saldrían muchos a decir que no porque quitar la vida a otro es una barbaridad y porque Dios... y porque "para algo está la justicia".

En el medio aparecen los análisis discursivos que sostienen que decirles "hijos de puta" es otro abuso contra el género.  Nos deja pensando, sí.  Definitivamente no cambia la historia.  Todo sigue este curso deprimente.

Para mi la justicia no existe más que en el obrar de cada uno de nosotros, con nuestras reglas, nuestras miserias, nuestros resentimientos, nuestras sobras humanas.  Lo que existe es una ley, que fue escrita en tiempos remotos en los que ser una porquería humana no era tan grave en algunas circunstancias y donde ser un criminal muchas veces dependía del tipo de víctima.  Los tiempos cambiaron, algunas leyes también, pero mientras haya quienes defiendan legalmente a criminales, las penas serán leves y seguirán siendo el principal motivo de semejante avalancha de abusos.

En Argentina tipos como Pierri defienden a tipos como Mangieri, sabiendo que el portero fue un tirano que robó algo que nunca va a poder devolver, una vida.  Entonces es cuando me pregunto qué pretendemos como sociedad si la regla con la que medimos las cosas no tiene que ver con la vida sino con quién es el asesino o quién es el asesinado.  No evolucionamos mucho con respecto a aquel momento en el que los esclavos eran negros porque "los negros servían sólo para ser esclavos".

No te metas. No hables de esto porque no te conviene, no digas lo que pensás porque te van a putear, no te metas con las agrupaciones porque te van a saltar a la yugular.  Y así estamos.

Estos seis meses se llenaron muchas plazas y calles y hubo muchos carteles rosados y se repitió #NiUnaMenos pero no deja de ser una publicidad y, perdón, pero es mi sentimiento y mi pensar.  De qué sirvió?  De qué sirve?  Tenemos un Congreso lleno de estúpidos y estúpidas (que para el caso es lo más triste) que decretan el día del vino con celeridad pero que están rogando cumplir su mandato para librarse de elegir lo que necesitamos de verdad.

Obvio que nos van a matar, la muerte en nuestro país es la peor epidemia.  Me permito creer que esto no tiene que ver con el género sino con el status.   Muchos de los que hoy se horrorizan con estos casos no dijeron nada cuando el retrógrado dueño de prostíbulos Zaffaroni consideró que una violación con la luz apagada resultaba una vejación "no tan traumática" refiriéndose al caso de un menor abusado. No me queda otra opción más que pensar que somos un par de monos con telefonía de avanzada, aparentando y transcurriendo miserablemente; todo lo pasamos por el tamiz de la política y todo lo llevamos a ese lado pero no desde una mirada aguda y crítica, sino desde una mirada futbolera, como si se tratara de bandos.

Hace pocas horas encontraron un cuerpo enterrado en la casa de un hombre que había sido citado a declarar por la desaparición de Araceli.  Los medios publicaron su cara y le taparon los ojos.  Me conmueve y me llena de ternura cómo se cuidan ciertos detalles. No le publiquemos la cara, mirá si el cuerpo no es de Araceli y nos hace juicio!  Finalmente era ella.  Me quedo en el tratamiento de la noticia, no hay noción de lo importante.  Buscamos a Araceli, si en el proceso se encuentra otro cuerpo en la casa de un sospechoso, ¿por qué lo cuidamos?

A ver!!!  Tiene un cuerpo enterrado en la casa!!!  Un cuerpo enterrado!!! Un cuerpo!!!

¿Qué nos pasa que no podemos poner el foco en las cosas importantes?
¿Por qué cuidamos la identidad de gente que no sirve para nada?
¿Cómo es posible que en estos tiempos de tantos logros femeninos, no podamos -con la cantidad de mujeres que llegaron al Congreso- meter presión seriamente para endurecer las penas?
¿Qué problema hay con "endurecer"? ¿Qué trauma tiene esta sociedad con eso?
¿Por qué estamos tan inundados de indolencia?

Vengo con mucha angustia porque hace días fuimos testigos de la impunidad con la que Pablito García Aliverti llegaba y se iba manejando del lugar al que debía llegar -como mínimo- avergonzado por ser asesino de un tipo que iba a trabajar.   De todos los colegas que suelen opinar sobre actualidad y realidades sociales, sólo un puñado se pronunció al respecto.  Debimos repudiarlo todos!   Es un impune que llevó medio cuerpo humano dentro de su auto durante kilómetros sin siquiera parpadear.  Ese estúpido sigue manejando!

Ahí está mi concepto de justicia.  Justicia sería que él mismo no quisiera manejar aunque las leyes se lo permitieran.  Sería la justicia de su humanidad tratando de alejarse de un error que le quitara el sueño.  Pero no pasa.  No pasa porque estamos invadidos de gente espantosa.

Manejás borracho y todos te festejan.
Te drogás en fiestas electrónicas y sos cool, te drogás en una bailanta y sos una reventada que merecía morir.
Autos en las rampas, acomodo en todos lados, falsos arrastrándose por lugares de privilegio, tipos garcas, poderosos que compran todo (incluso vidas), gente que ama tener esclavos disfrazados, resentidos...

Todo depende.  Siempre depende.  Como decía mi abuelo:  Si tengo dinero en el bolsillo van a decir "Raúl está alegre", si ando pobre dirán "Raúl es un borracho de mierda".

Perdón, es injusto este detalle porque los que lo van a leer son justamente los otros. Esos a los que les duele Araceli, Micaela, Reinaldo Rodas, Lucía, Candela Rodríguez, los que no olvidan a María Cash, a Diego Peralta, a Julio López.

No me da miedo decir que quiero penas más duras.  Juicios ejemplares.
No es justo que manejar borracho, atropellar a alguien y llevarlo 17 km incrustado en el parabrisas del auto tenga como pena 4 años de prisión.
No es justo que un violador reciba una condena de 5 años. No es justo que a un violador se lo libere antes por "buena conducta" porque eso nos obliga a asumir que los jueces son estúpidos.  ¿Qué violador se portaría mal en la cárcel?
No es justo que no tengamos un político honesto! ¿Se dan cuenta?  No es justo porque yo conozco gente honesta, gente capaz, gente honrada.  ¿Por qué siempre ocupan esos lugares personas que no tienen facultades ni intelectuales ni "morales" para hacerlo?

No se trata de partidos políticos!
Se trata de nosotros!

Estamos jodidos. Por eso, nena: si leés esto, avisale a tus padres a dónde vas, quienes son tus amistades. Estás sola. No seas carne de cañón de este mundo mediocre que te toca.  Allá afuera van a decirte cosas ue te van a hacer sentir invencible pero sabés algo?  No es así, esa es la ilusión que tenemos las mujeres más grandes.  A vos te toca aguantarte este conglomerado de discursos facilistas que van a tener mártires desparramados por todos lados, mártires entre los cuales podés incluirte.  Cuidate hasta que podamos arreglar este mundo para vos o para tus hermanos menores.

Me quedo deseando que en un futuro haya menos jueces por legado familiar y más gente con ganas de trabajar por el otro. 

Once años atrás fui a denunciar amenazas tales como "vas a aparecer en una zanja" "te voy a llenar el estómago de plomo" y otras barbaridades. El que me recibió en la comisaría de Bella Vista nos dijo a mi madre y a mi "del dicho al hecho... no se haga problema señora que éstos no hacen nada". Mi mamá le dijo que a ella no le importaba su opinión, que tomara la denuncia. Yo fui afortunada al tenerla a ella. No todas las chicas tienen la misma suerte pero una década después siguen contestando lo mismo quienes nos deberían proteger.

Hay que cambiar muchas cosas. Demasiadas.

De egoísmo ya tuvimos bastante.

Pensaba de qué sirve que yo esgrima acá mi pena o mi indignación... en este ir y venir de ideas y de rostros que se van a quedar para siempre, se me ocurrió proponerles algo:  pidamos un plebiscito para solicitar con urgencia una modificación del Código Penal para aumentar la duración de las penas impuestas.  Que "cadena perpetua" sea una certeza de que un violador no va a volver a salir y de que, el que matá no lo hará nunca más.

Es nuestra deuda social con cada víctima.

miércoles, 12 de octubre de 2016

El día después


Los que me conocen saben que escribo con frecuencia sobre situaciones de la vida. Que me dolió Candela Rodriguez, también Ángeles Rawson, Melina, Néstor, Luz Milagro, que escribo cuando un borracho al volante pretende ser tratado con humanidad, la misma que robó a sus víctimas con su falta de criterio y su irresponsabilidad. Los que me conocen saben que soy más severa conmigo de lo que soy con el resto y que soy humana ante todo.

La verdad es que escribí un post en mi blog pedorro en el que voy desde un amor imposible a Messi pasando por los Panama Papers y las joyas de Cristina. El post no lleva en el título el nombre de la marcha de Rosario porque no hablo de ella y quise respetarla de mi crítica que no es más que la opinión de una mujer cualquiera.

El post comienza con un "nadie te dice..." y celebro que sean más los que la entendieron que los que no, pero para aliviar susceptibilidades (que no quise lastimar a menos que quien lea esto se divierta incendiando, rompiendo todo a su paso) explico, con pena de tener que hacerlo, que mi publicación intentó ser una invitación a dejar de ver en el "otro" al responsable de lo que yo decido o dejo de decidir por mi sensibilidad a la visión ajena.

Me han tratado de y me han preguntado muchas veces si era "torta" por estar siempre sola, me han dicho "marimacho", me han dicho también gorda y cuando no estuve de acuerdo me trataron de "pendeja". Me dijeron que se me iba a pasar el tren, que ya estoy grande para boludear con la música, que mi opinión no vale porque soy del conurbano y muchas cosas más.

Un poco en chiste, un poco seriamente, todas las opiniones me dolieron un poco o me provocaron "mirarme" y alguna vez, hasta cuestionarme. Pero fueron dos segundos! Porque me educaron con esta frase en la cabeza "Nunca hagas nada que no quieras hacer".

Por eso, cuando a los 17 años me trató de lesbiana un compañero (hoy amigo), me puse triste y pensé ¿cómo convencerlo de que no lo soy? la salida era simple, podía salir y chapar con cualquier pibe en un boliche y eso le alcanzaría... LISTO! ya estaba la solución! Pero 2 segundos después dije "¿por qué le tengo que demostrar al resto algo?" "¿quién me obliga?" Nadie. Y no me olvidé más de eso.

Desde ese momento, me abracé a la idea de mi crianza "NUNCA HAGAS NADA QUE NO QUIERAS HACER" y empecé a sonreír cuando me decían "vos qué sabés, pendeja?" o cuando llegaba a una entrevista de trabajo y aparecía una chica super linda, alta y delgada y mi cerebro me boicoteaba con un "la van a contratar a ella porque es re linda" y para mi sorpresa mi teléfono sonaba a las dos horas para decirme "empezás el lunes". Cuando un flaco se animó a agarrarme del cuello le demostré sin violencia que yo no era inferior, que yo lo respetaba y que merecía lo mismo porque me importa poco qué tiene cada uno entre las piernas. Cuando un médico se creyó que porque yo era recepcionista él podía tratarme como una esclava y acosarme, fui y le hablé muy claramente y no me molestó más.

En muchos de los comentarios en respuesta a lo que escribí, recibí la aprobación de quienes supieron entender mi observación y mi opinión y muchos de los detractores intentaron aportar su visión sin la necesidad de descalificarme... otros, por supuesto, no encontraron manera de desacreditar mi opinión sin atacar mi persona, mi cuerpo, mi lugar de procedencia o mi falta de libro. Saben algo? No me importan las agresiones porque cuando escribo lo hago con el corazón. Jamás pensé que iba a agradarle a todo el mundo, por supuesto y sí creí que muchos no lo iban a entender y no me equivoqué.

Yo fui "boluda" por dar clases particulares cobrando $1 la hora a los nenes del barrio y por darle clases gratis a otros y me importó nada la opinión ajena.

Yo fui frígida por dar mi primer beso a los 21 años y me importó nada la opinión ajena.

Yo fui tonta por no codearme con gente conveniente y me importó nada la opinión ajena.

Yo fui aburrida por no haberme emborrachado nunca y me sigue importando nada la opinión ajena.

Yo fui marimacho por usar camiseta de fútbol, por levantar ladrillos, por arreglar desde un inodoro hasta una bicicleta y me importa nada la opinión ajena.

Yo fui floja cuando lloré con una película.

Yo fui una calentona cuando dije que me casaría con un cantante.

Yo fui una idiota cuando me fui de un trabajo sin hacer quilombo.

Yo fui poco viva cuando devolví un vuelto de más.

Yo fui "de manual" cuando dije que quería casarme y años atrás fui loca por no casarme.

Si alguien lee esto y cree que no sufrí ni sufro cuestionamientos, está equivocado, pero no me puede afectar.

Voy a seguir pensando que la violencia no es un lenguaje válido.

El patriarcado, el sistema, la dominación, el sometimiento, la opresión son sistemas que no podemos extirpar de la sociedad desde la barbarie. Por ahí un jovencito decía "si no es así, no se logra nada" y hoy apareció una chica descuartizada. Evidentemente, estas formas propuestas o impuestas, tampoco impidieron esta muerte.

Con todo respeto, pienso que hay dos o tres cerebros de fondo fomentando esto y mirándolas accionar el plan como un científico mira a una ratita después de inyectarle "su ciencia".

Si alguien no lo había entendido, esto intenta hacerlo.

A vos, piba, pibe... no dejes que nadie modifique tu naturaleza, desarrollá tu sentido crítico y no te conviertas en carne de cañón de ideas ajenas. No uses nunca a los débiles para justificar tu causa, si vas a hablar de ellos, que sea cara a cara en un comedor, si vas a defender sus libertades que sea sembrando posibilidades. Si querés saber lo que es la igualdad, practicala para mejorar la vida de los de abajo y no arruinando la existencia de los de arriba, se gasta mucha energía en lo segundo y lo primero nos necesita enteros.

Tengo una prima trans, tengo amigos y amigas gays, he sufrido violencia y acoso en primera persona, conozco mujeres que abortaron en la clandestinidad, no creo que nada de esto los represente. Si se me permite, les recomiendo estudiar la vida de Gandhi. Un nacido en la India mientras ésta era colonia británica, fue a Gran Bretaña y estudió leyes, volvió a su país y con las mismas herramientas que adquirió en el más alto colonialista de aquellos tiempos (Gran Bretaña), liberó a su pueblo (India) del abuso y los atropellos de una nación que jamás los respetó y los pisoteó. 
No usó ni una sola arma, los arrodilló sin violencia y los envenenó con la inteligencia de los que verdaderamente han revolucionado al mundo. 
Sé el cambio que quieres ver en el mundo. 

Mohandas Karamchand Gandhi (1869 - 1948)

jueves, 11 de agosto de 2016

Y tu cabeza está llena de ratas...

Resulta que pensaba que la próxima vez que fuera a escribir, lo haría sobre mi viajecito.  Suelo observar el mundo, sea cual sea el alrededor que toque, y me pongo a esbozar algunas líneas que quizás a alguien le lleguen.  Esta vez no pudo ser.

Pongo los pies en la tierra nuevamente, se terminan mis vacaciones y... él, que se animó a asegurar en una de sus canciones "soy mi propio soberano" terminó siendo como dice en la misma letra "soy mi propio enemigo. ...tengo corta la mirada."

Existen muchos momentos en los que una se topa con personas que nos dicen "todavía sos muy chica, ya vas a entender".  Pasan los años y, con absoluta ansiedad nos acostumbramos a esperar "entender" eso que los "adultos" dijeron que entenderíamos más adelante.

Qué gran desilusión llega cuando descubrimos que los años no son sinónimo de sabiduría, ni de cautela, ni de aprendizaje... que la miseria existe sin importar el sexo, la edad, la educación, la clase económica ni la geografía.  El lado positivo, quizás sea, aprender a temer hasta de uno mismo.  ¿En qué momento nacen los corazones nobles?  ¿En qué momento se desintegra el límite entre ser un ser humano y ser un perfecto sorete?  Perdón por la palabra pero, animal, bestia, desagradable, indeseable son términos demasiado livianos.

No sé cómo será en otras partes del mundo pero... en nuestro país existe  la "penecracia".

La penecracia es ese sistema de organización por el cual, tanto hombres como mujeres, usan frases tales como:

"está mal atendida"
"malco"
"tiene síndrome de tafal de gaver"
o la última adquisición literaria aportada por Gustavo Cordera "hay mujeres que necesitan ser violadas para tener sexo".

La penecracia es ese sistema que considera que un pene es sinónimo de alegría.  Pero qué triste que hasta los que se consideran muy "progre" tengan que caer tan bajo.

Demás está destacar que estas declaraciones fueron dadas en una facultad de periodismo, donde hay chicos y no tan chicos que van a estudiar, a aprender ni más ni menos que la importancia de lo que se dice y el cómo.  
Pero ahí fue él, el rockero piola, que tiene dos hijas mujeres, a dar tan retrógradas declaraciones.  Su hija le dijo:  papá, para qué dijiste eso adelante de gente que no te va a entender? sos un pelotudo.  

En fin, me pregunto qué clase de gente sería la que sí lo entendería al pobre Gustavo.  Lo que sí comparto es que es un pelotudo que creyó que tener un pene lo hace portador de una felicidad que debe ser repartida (quiera o no la chica en cuestión recibir su "alegría poco democrática") ya que según él,  parecería ser ese el remedio para la histeria femenina de alguna mujer de 16 años (detalle no menor a destacar en sus declaraciones ya que el maduro músico -que, aparentemente ve en su espejo a un adolescente- habla de mujeres de esa edad en sus dichos).

Pero aquí no termina el tema. Una radio de rock por excelencia en Argentina se niega a pasar la música de Gustavo Cordera como manifestación de rechazo ante sus desacertadas declaraciones, Mendoza y Córdoba cancelaron sus shows pero... ya salieron algunos a defender la "democracia" diciendo que él tiene su libertad de expresión como la tenemos todos y que está mal que lo censuren.

No se en qué momento hemos dejado de usar el diccionario.  Lo que Gustavo tiene es libertad, no sólo democracia, por eso dijo lo que dijo.  Y lo que tienen las radios y las organizadoras de eventos es libertad y democracia para decidir qué artista apoyar y a cuál no.

Si en Vale 97.5 no pasan a Guillermo Fernández cantando tango, no es por censura sino por lineamientos artísticos.  Si RQP 104.3 no pasa Agapornis no es por censura sino porque no responde a los criterios de la emisora.  Así que si hay radios que no pasan más a Gustavo Cordera, será porque son dirigidas por tipos que tienen hijas, sobrinas, esposas a las que respetan en sus libertades y por cuestiones más que claras, se niegan a apoyar a un artista que se considera en sus canciones como alguien de "excesiva humanidad" pero... cuando la guitarra no suena, el cordero pierde la ternura y dice cosas a las que considera psicodrama quizás para seguir intentando convencer a alguien con su desvarío penecrático.

Lo escuché decir que está arrepentido y está bien que lo haga... pero también dijo que sus dichos desataron una "fuerza poderosa" que parece asustarlo, por él mismo y por sus hijas.  Fue entonces cuando recordé una frase que me decían mucho durante mi infancia: "antes de poner la lengua en movimiento hay que poner el cerebro en funcionamiento".  En aquel entonces me preguntaba para qué me decían eso, hoy entiendo que es para no decir cosas de las que no haya retorno.

Únicamente en la provincia de Buenos Aires se cometen 28 violaciones por día.  Las fiscalías reciben una denuncia cada 45 minutos.  Seguramente, recluído en La Paloma o alguno de esos lugares amorosos alejados de la realidad, Gustavo Cordera no tuvo en cuenta este dato estadístico al decir lo que dijo frente a los alumnos de la escuela de periodismo sobre arte TEA. Quizás con otro escenario o frente a un alumnado en el que hubiese habido una sola persona que hubiese sufrido una violación, el tema hubiese sido distinto, quizás ahí sí la vida lo hubiese puesto de cara contra su pseudo excesiva humanidad.

La edad no nos dará sabiduría.  El paso del tiempo es simplemente un conglomerado de situaciones de las cuales uno puede o no aprender.  Sin ponerse en los zapatos ajenos, sin pensar detenidamente antes de que el ego nos tape, va a ser difícil que la edad nos llegue a hacer dignos seres "humanos".

En conclusión, ya lo dijo la hija de Cordera.  Es un pelotudo.
Quizás le estén llegando los años y haya querido hacerse el copado frente a los "pibes" de la facu.  La pifió, mal.  Quiso decir lo que dijo.  Dijo lo que quiso decir.  Nadie entendió mal.  Nadie pudo haberlo entendido distinto.

Quizás María Soledad Morales (17 años al momento de su violación y muerte, hoy tendría 43), Marita Verón (23 años al momento de su desaparición, hoy tendría 37), Jimena Hernández (11 años al momento de su violación y muerte, hoy tendría 36) y tantas otras mujeres y niñas pueden dar fe de que una violación no tiene nada que ver con lo que los "seres humanos" podemos entender por sexo.

Ser "pelotudo" no es una buena explicación.  Para combatir estas ideas no existe mejor técnica que educar con amor y respeto.  Pene y vagina tenemos todos... coherencia y humanidad, no.

Al menos así lo puedo ver yo.


viernes, 6 de mayo de 2016

Pegados

El amor no ha recibido, al día de hoy, una definición indiscutible.  Siempre existe una palabra más, una menos, una consideración extra o faltante que nos termina mostrando que el ser humano es subjetivo para respirar, para reír, para amar.

En líneas generales, para los poetas el amor es una quimera, es tocar el cielo y caer de golpe al infierno; para los artistas, el amor nace de la tan subjetiva belleza que, en realidad, reside más en los ojos que ven que en el mismo objeto de apreciación. Y para alguna parte de la población, el amor es eso que nos induce a ser mejores, nos motiva.

Pero hay una aclaración absolutamente necesaria en estos tiempos:  el amor, bajo ninguna circunstancia,  es sinónimo de poseer.  La quita de la libertad es el castigo más hostil que puede recibir un ser humano, se puede estar preso en un trabajo, en un cuerpo, en una adicción, en una incapacidad, en un problema y también en una relación.

El límite trazado entre lo amable y lo grosero, entre el contacto afectuoso y la coerción, entre establecer códigos de convivencia y aceptar el despotismo tiene dos responsabilidades absolutamente compartidas e iguales.

La situación violenta expuesta por una pareja mediática argentina, en la que han abundado detalles públicos acerca de las formas en las que solían dirimir sus diferencias desde el inicio de su relación, me ha llevado a preguntarme, basada en esta carrera de acusaciones y desmentidas, ¿qué pasa en una vida después de la violencia?

Es evidente que lo que a mi me extraña, para otros no es más que el preludio de una apasionada reconciliación.  Para ser sincera, alguna vez alguien me dijo eso mismo en una charla "pero una pelea de vez en cuando está buena porque después viene la reconciliación" y así como no lo entendí unos cuantos años atrás, hoy lo entiendo menos.  

Definitivamente hay manifestaciones que terminan poniendo en juego aquella vieja regla de que lo que nos separa de los animales es la razón.  Somos, si no estoy mal informada, la única especie que mata a quien, en teoría, ama.  Sigue siendo ilógico todo.

Pero el objeto de esto que dejo brotar mientras deseo que nadie más muera "en nombre del amor" es que quizás, alguien  lea mis palabras en el momento correcto, en el más atinado.

Vemos un crimen y jamás nos preguntamos si podemos ser nosotros la próxima víctima.  Pero mucho menos nos imaginamos siendo victimarios.  ¿No?  Y esto excede cualquier estadística machista o feminista.  El problema no reside en el género sino en el manejo de nuestra frustración.  

Nadie nos pertenece, así como una manzana no le pertenece al árbol cuando ya se desprendió de él.  
Nadie es objeto nuestro y lamentablemente para algunos, habrá que superarlo.

No debemos acostumbrarnos nunca, pero NUNCA al maltrato.  Un padre no puede tratar de boludo a su hijo cuando se le cae un vaso y lo rompe.  Una madre no tiene derecho a descalificar a su hija por ser poco viva y "engancharse" con el menos "conveniente".  Una maestra jamás puede tratar de incapaz a un niño que es depositado en sus manos con la confianza de que se irá cada día a su casa con algo más en su haber.  Una pareja no puede elegir la ropa de la persona que ama, no puede tener sus contraseñas, no puede destruir la identidad del otro porque entonces, no ama.  

Cuando esas libertades cercenadas se empiezan a ahogar, vendrán los planteos y la desconfianza, vendrán las acusaciones y vendrán las suposiciones, vendrá la angustia, subirán el volumen de las voces, aparecerán los golpes bajos, tomaremos todo aquello que nos brindó esa persona en confianza y lo usaremos en su contra y, cuando ya no nos alcance, provocaremos más y atacaremos sus afectos, y fabricaremos situaciones hasta que un día uno de los dos se va a acercar al otro con sorna y llevará al umbral de la humillación su paciencia.  Después del día en el que uno se anime, no habrá marcha atrás.  ¿De quién es la culpa?

¿Acaso creemos que es posible decir que hay un responsable cuando una relación es enferma?

Todavía me pregunto si alguno es capaz de creer que cuando una mujer muere (pongo el ejemplo porque estadísticamente mueren más mujeres que hombres por crímenes pasionales) el asesino era tal desde que nació.  No!  Y eso es lo importante de este análisis.  Todos somos potenciales asesinos, todos tenemos días buenos y malos, todos tenemos un límite y eso nos permite convivir.  Pero no es justo que creamos que las discusiones, los gritos, las descalificaciones son propias de alguien que venía programado para matar.  

Entonces ¿qué hacemos nosotros con eso?
No nos acostumbremos. No permitamos que una autoridad desestime una denuncia. No coqueteemos con la muerte.  No elijamos lencería, no paguemos caros restaurantes, no tengamos hijos para salvar nuestra pareja.  Que el bolsillo no nos ate hasta que quedemos marcados.  Que llegar a casa sea un refugio y no un campo de batalla.  

Lamentablemente hay cosas que no cambian.  Y la oportunidad no está con la misma persona.
Después de un golpe, de una mentira, de una palabra hiriente no hay vuelta atrás.  Por más esfuerzo que se haga, nada cambia.  Porque no es -una persona o la otra- responsable, es la mezcla química de ambas lo que no funciona.  

No esperes.  No sometas tu cuerpo a un desgaste que luego harás pagar a otros, no sometas a tus hijos a repetir la historia, no los frustres.  Tu falta de decisión será falta de autoestima en ellos.  

Si sos mujer, no sos débil.  Sos mujer y ya con eso es suficiente para que levantes lo mínimo indispensable y vayas a buscar tu oportunidad.  Y nunca más permitas que te quiten valor, que te desprecien, que te alejen del mundo.  No por ser libre se ama menos... al contrario, la gente libre valora bien y ama mejor. Que nada te ate a nadie, hay manos allá afuera que están dispuestas a ayudarte.

Si sos hombre, no sos fuerte. Sos hombre y con eso basta para que salgas a buscar tu oportunidad. No dejes que un entorno violento desintegre tus valores hasta convertirte en tu peor versión.  A veces lo que creemos que es amor, no lo es. A veces, ser hombre exige responsabilidades sociales que pesan mucho.  No te vuelvas esclavo.  El peso de tus reacciones puede condenarte.


Es bueno y muy sano crecer en un hogar en el que, por más fallas que hayan existido, haya habido buen trato.
No nos acostumbremos.  No tenemos dueños.
No aceptemos ni toleremos maltrato ni de superiores, ni de familiares, ni de parejas, ni de compañeros, ni de nietos, ni de hijos.
La violencia es una enfermedad epidémica que anida en las personas frustradas y que se esparce con demasiada rapidez.

Podemos frenar esto aprendiendo a respetar la vida, sabiendo que los grandes líderes del mundo también han fracasado y que se han superado con esfuerzo y con amor.  Podemos frenar esto entendiendo que las personas no somos trofeos sino compañeros de camino.  Seamos responsables, seamos el ejemplo para los que vienen.  

La violencia no pide permiso.

SI CONOCÉS A ALGUIEN QUE SUFRE VIOLENCIA, LLAMÁ AL 144
La violencia desde adentro no siempre es tan claramente visible.