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viernes, 28 de abril de 2017

Ella

Con cada muerta se alimentan las religiones y se leen discursos que hablan de lucha y de "vamos pibas" como si estuviéramos todos locos! No es ciencia ficción. Estamos a años luz de las soluciones porque hay más diseñadores y publicistas pensando frases de impacto que abogadas, fiscales y juezas con ganas de llevar el cambio necesario al lugar indicado. Que queremos que sepan lo que es el feminismo, está claro. Que queremos arreglar este espanto, no.

Algún tiempo atrás alguien comentaba en una vieja publicación que hice: "amo tu lucha, amo verte indignada,  amo..." . Pura poesía.  Eso fue hace 6 meses. Del 1ro de abril a hoy van 27 mujeres muertas (en su mayoría luego de ser violadas).

Con todo respeto, lucha es la que cada mujer batalla sola minutos antes de morir.  El resto es decorado. Tan decorado como soy yo en esta historia.

Cuando murió Micaela todas las fotos de perfil eran de ella con la remera del #NiUnaMenos pero antes, mientras la buscaban sus padres, no compartían su foto. El amarillismo nos supera.

Desapareció Araceli y por ser una piba de San Martín se trató el caso con el desprecio que reciben "los del conurbano". O debería decir "recibimos".

Lamento mucho seguir sintiendo que llevamos esto a un costado fanático que resalta aún más nuestra debilidad ante los ojos de quienes son capaces de tratarnos como cosas. Hacernos sentir poderosas nos convierte en minas que van a la calle a inmolarse porque no hay un sistema legal que nos ampare ni nos proteja.

Matar es demasiado barato en nuestro país. Mientras siga siendo así, todos podemos aparecer en bolsas, en cajas o simplemente no aparecer.

No pasa un mes desde la aparición del cuerpo de Micaela y ya estamos ante otra noticia, que por reiterada, pareciera que va perdiendo su cualidad de espanto.  En el medio hubo muchas más y no nos alcanza el tiempo para aprendernos los nombres.

La moral humana es nuestro héroe y nuestro verdugo.  Cuando suceden casos que estremecen a la sociedad se oye un sollozo que corea con indignación un "qué hijos de puta".  En plural.  Porque sabemos que son los que son y son los potenciales.  Si por casualidad alguna persona se dejara llevar por la ira y pidiera pena de muerte, saldrían muchos a decir que no porque quitar la vida a otro es una barbaridad y porque Dios... y porque "para algo está la justicia".

En el medio aparecen los análisis discursivos que sostienen que decirles "hijos de puta" es otro abuso contra el género.  Nos deja pensando, sí.  Definitivamente no cambia la historia.  Todo sigue este curso deprimente.

Para mi la justicia no existe más que en el obrar de cada uno de nosotros, con nuestras reglas, nuestras miserias, nuestros resentimientos, nuestras sobras humanas.  Lo que existe es una ley, que fue escrita en tiempos remotos en los que ser una porquería humana no era tan grave en algunas circunstancias y donde ser un criminal muchas veces dependía del tipo de víctima.  Los tiempos cambiaron, algunas leyes también, pero mientras haya quienes defiendan legalmente a criminales, las penas serán leves y seguirán siendo el principal motivo de semejante avalancha de abusos.

En Argentina tipos como Pierri defienden a tipos como Mangieri, sabiendo que el portero fue un tirano que robó algo que nunca va a poder devolver, una vida.  Entonces es cuando me pregunto qué pretendemos como sociedad si la regla con la que medimos las cosas no tiene que ver con la vida sino con quién es el asesino o quién es el asesinado.  No evolucionamos mucho con respecto a aquel momento en el que los esclavos eran negros porque "los negros servían sólo para ser esclavos".

No te metas. No hables de esto porque no te conviene, no digas lo que pensás porque te van a putear, no te metas con las agrupaciones porque te van a saltar a la yugular.  Y así estamos.

Estos seis meses se llenaron muchas plazas y calles y hubo muchos carteles rosados y se repitió #NiUnaMenos pero no deja de ser una publicidad y, perdón, pero es mi sentimiento y mi pensar.  De qué sirvió?  De qué sirve?  Tenemos un Congreso lleno de estúpidos y estúpidas (que para el caso es lo más triste) que decretan el día del vino con celeridad pero que están rogando cumplir su mandato para librarse de elegir lo que necesitamos de verdad.

Obvio que nos van a matar, la muerte en nuestro país es la peor epidemia.  Me permito creer que esto no tiene que ver con el género sino con el status.   Muchos de los que hoy se horrorizan con estos casos no dijeron nada cuando el retrógrado dueño de prostíbulos Zaffaroni consideró que una violación con la luz apagada resultaba una vejación "no tan traumática" refiriéndose al caso de un menor abusado. No me queda otra opción más que pensar que somos un par de monos con telefonía de avanzada, aparentando y transcurriendo miserablemente; todo lo pasamos por el tamiz de la política y todo lo llevamos a ese lado pero no desde una mirada aguda y crítica, sino desde una mirada futbolera, como si se tratara de bandos.

Hace pocas horas encontraron un cuerpo enterrado en la casa de un hombre que había sido citado a declarar por la desaparición de Araceli.  Los medios publicaron su cara y le taparon los ojos.  Me conmueve y me llena de ternura cómo se cuidan ciertos detalles. No le publiquemos la cara, mirá si el cuerpo no es de Araceli y nos hace juicio!  Finalmente era ella.  Me quedo en el tratamiento de la noticia, no hay noción de lo importante.  Buscamos a Araceli, si en el proceso se encuentra otro cuerpo en la casa de un sospechoso, ¿por qué lo cuidamos?

A ver!!!  Tiene un cuerpo enterrado en la casa!!!  Un cuerpo enterrado!!! Un cuerpo!!!

¿Qué nos pasa que no podemos poner el foco en las cosas importantes?
¿Por qué cuidamos la identidad de gente que no sirve para nada?
¿Cómo es posible que en estos tiempos de tantos logros femeninos, no podamos -con la cantidad de mujeres que llegaron al Congreso- meter presión seriamente para endurecer las penas?
¿Qué problema hay con "endurecer"? ¿Qué trauma tiene esta sociedad con eso?
¿Por qué estamos tan inundados de indolencia?

Vengo con mucha angustia porque hace días fuimos testigos de la impunidad con la que Pablito García Aliverti llegaba y se iba manejando del lugar al que debía llegar -como mínimo- avergonzado por ser asesino de un tipo que iba a trabajar.   De todos los colegas que suelen opinar sobre actualidad y realidades sociales, sólo un puñado se pronunció al respecto.  Debimos repudiarlo todos!   Es un impune que llevó medio cuerpo humano dentro de su auto durante kilómetros sin siquiera parpadear.  Ese estúpido sigue manejando!

Ahí está mi concepto de justicia.  Justicia sería que él mismo no quisiera manejar aunque las leyes se lo permitieran.  Sería la justicia de su humanidad tratando de alejarse de un error que le quitara el sueño.  Pero no pasa.  No pasa porque estamos invadidos de gente espantosa.

Manejás borracho y todos te festejan.
Te drogás en fiestas electrónicas y sos cool, te drogás en una bailanta y sos una reventada que merecía morir.
Autos en las rampas, acomodo en todos lados, falsos arrastrándose por lugares de privilegio, tipos garcas, poderosos que compran todo (incluso vidas), gente que ama tener esclavos disfrazados, resentidos...

Todo depende.  Siempre depende.  Como decía mi abuelo:  Si tengo dinero en el bolsillo van a decir "Raúl está alegre", si ando pobre dirán "Raúl es un borracho de mierda".

Perdón, es injusto este detalle porque los que lo van a leer son justamente los otros. Esos a los que les duele Araceli, Micaela, Reinaldo Rodas, Lucía, Candela Rodríguez, los que no olvidan a María Cash, a Diego Peralta, a Julio López.

No me da miedo decir que quiero penas más duras.  Juicios ejemplares.
No es justo que manejar borracho, atropellar a alguien y llevarlo 17 km incrustado en el parabrisas del auto tenga como pena 4 años de prisión.
No es justo que un violador reciba una condena de 5 años. No es justo que a un violador se lo libere antes por "buena conducta" porque eso nos obliga a asumir que los jueces son estúpidos.  ¿Qué violador se portaría mal en la cárcel?
No es justo que no tengamos un político honesto! ¿Se dan cuenta?  No es justo porque yo conozco gente honesta, gente capaz, gente honrada.  ¿Por qué siempre ocupan esos lugares personas que no tienen facultades ni intelectuales ni "morales" para hacerlo?

No se trata de partidos políticos!
Se trata de nosotros!

Estamos jodidos. Por eso, nena: si leés esto, avisale a tus padres a dónde vas, quienes son tus amistades. Estás sola. No seas carne de cañón de este mundo mediocre que te toca.  Allá afuera van a decirte cosas ue te van a hacer sentir invencible pero sabés algo?  No es así, esa es la ilusión que tenemos las mujeres más grandes.  A vos te toca aguantarte este conglomerado de discursos facilistas que van a tener mártires desparramados por todos lados, mártires entre los cuales podés incluirte.  Cuidate hasta que podamos arreglar este mundo para vos o para tus hermanos menores.

Me quedo deseando que en un futuro haya menos jueces por legado familiar y más gente con ganas de trabajar por el otro. 

Once años atrás fui a denunciar amenazas tales como "vas a aparecer en una zanja" "te voy a llenar el estómago de plomo" y otras barbaridades. El que me recibió en la comisaría de Bella Vista nos dijo a mi madre y a mi "del dicho al hecho... no se haga problema señora que éstos no hacen nada". Mi mamá le dijo que a ella no le importaba su opinión, que tomara la denuncia. Yo fui afortunada al tenerla a ella. No todas las chicas tienen la misma suerte pero una década después siguen contestando lo mismo quienes nos deberían proteger.

Hay que cambiar muchas cosas. Demasiadas.

De egoísmo ya tuvimos bastante.

Pensaba de qué sirve que yo esgrima acá mi pena o mi indignación... en este ir y venir de ideas y de rostros que se van a quedar para siempre, se me ocurrió proponerles algo:  pidamos un plebiscito para solicitar con urgencia una modificación del Código Penal para aumentar la duración de las penas impuestas.  Que "cadena perpetua" sea una certeza de que un violador no va a volver a salir y de que, el que matá no lo hará nunca más.

Es nuestra deuda social con cada víctima.

domingo, 9 de abril de 2017

La moda de "No estigmatizar"

Nos acostumbramos a vivir rodeados de personas que maltratan, abusan, someten.

Sólo manifestamos estupor cuando buscamos a una persona un par de días y aparece su cuerpo confirmando nuestra pasividad. Salimos a los 5 días a pintar paredes con las revolucionarias frases "Muerte al macho" "Lesbianizate" y un sin fin de originalidades marketineras que jamás van a resultar lo suficientemente consistentes como para lograr que la justicia deje de ser esa estatua con los ojos tapados, que tan oportunamente nos representa.

En EEUU en el año 1994, murió Megan Kanka de 7 años luego de ser violada y estrangulada por su vecino que había estado en prisión dos veces antes de este crimen. La ira, el enojo y la presión de los ciudadanos lograron que se promulgara una ley que garantizaba la información a la población cada vez que un criminal era liberado.

En nuestro país se intentaron medidas semejantes pero no fue posible que llegaran a buen puerto porque nos acostumbramos a hablar de "estigmatización". Me pregunto, ¿qué es lo que queremos?

Es sabido que es políticamente correcto decir que hay que dar oportunidades pero no estamos evaluando pacientemente de qué estamos hablando cuando nos volvemos tan generosos con la suerte que le toca al resto. Un ladrón puede cambiar su conducta si se trata de necesidad, de falta de oportunidades. Enseñar un oficio, cambiar el chip y acompañarlo pueden ser una salida. Pero un violador no se cura, es un psicópata que disfruta del padecimiento ajeno, el placer reside en el sufrimiento de otra persona, en el sometimiento. Verdaderamente ¿nos tiene que importar la estigmatización de un tipo que es potencial violador nuestro o de alguien que queremos? ¿O es quizás nuestra incapacidad de sentir cercanas a las "otras" lo que nos lleva a opinar como bipolares?

No nos ponemos en la piel de las otras chicas, niñas y niños que terminamos ofreciendo como verdaderos sacrificios humanos cada vez que, por ser "correctos", decimos lo conveniente sin que la sangre que nos hierve en las venas nos marque el pulso.

No es casual que un día después de encontrar el cuerpo de Micaela, el juez Carlos Rossi -que es quien consideró que Sebastián Wagner debía estar libre- sea sometido a un JURY. Eso lo logró la voluntad popular. Vos y yo posteando la cara de Carlos Rossi. Gonzalo Heredia (por citar un ejemplo), que supo usar su popularidad para que no se nos olvide la cara del que firmó la sentencia de Micaela con su pluma fácil. ¿Lo estamos estigmatizando a Rossi? No. Porque él no es un incapaz, tiene un cargo de suma responsabilidad y su liviandad en la condena de unos, resultó la condena eterna de otros.

Nos desgarramos las vestiduras hoy, pero hace años venimos siendo cómplices de esto, porque dejamos todo en manos de organizaciones que tienen fuerza para morder pero nunca llegan al hueso y es entonces cuando termina todo en un circo mediático y porque, mal que nos pese, depende la bandera política que lleve el estúpido de turno, nos parece menos o más atroz lo que el personaje en cuestión denuncia. A las pruebas me remito:



ABUSO DESHONESTO. " Fellatio in ore". Menor de 8 años. PENA. Graduación.

1) La "fellatio in ore" no puede constituir en nuestro Cód. Penal, el denominado "acceso carnal", debiendo encuadrarse el hecho en la figura de abuso deshonesto.

Para el que no comprenda la expresión "Fellatio in ore", es sexo oral. No olvidemos que en esta oportunidad se hablaba de un caso en el que una menor (8 años) era la sometida a esta práctica.


2) Teniéndose en cuenta que el único hecho imputado al procesado se consumó a oscuras, lo que reduce aún más el contenido traumático de la desfavorable vivencia para la menor, que no registra antecedentes, que confesó plenamente el hecho y que demuestra arrepentimiento, parece ajustado a derecho la pena de 3 años de prisión, de efectivo cumplimiento. 


C.N.Crim. Sala VI (Def.) - Elbert, Donna, Zaffaroni - (Sent. "S", sec. 23).
c. 17.415, TIRABOSCHI,J.
Rta: 26/4/89.


No hace falta ser Einstein ni Da Vinci para darnos cuenta de que todo es leve a los ojos de un juez como Zaffaroni que tiene un apellido que parece haberle signado la vida, porque sólo un tipo suertudo puede decir tamañas estupideces, ser dueño de prostíbulos, seguir diciendo otras estupideces y andar por ahí como si nada. De alguna forma, Micaela, Candela, María Soledad, Marita, María Cash son víctimas y/o desaparecidas que nos deberían pesar con mucha responsabilidad a todos.

Cadena perpetua para violadores. Y que no sea un nuevo chiste, que agarren el diccionario y que busquen "perpetua" y que la apliquen.

Escrache público a cada juez incompetente que nos condena con las libertades gentiles que regala. Que hoy le pese a Rossi ver su cara en todos lados al punto de que su propio entorno profesional le suelte la mano es la muestra de que es lo que tenemos que seguir haciendo. Que sus hijos nos padezcan hoy, quizás sea la forma de salvar a otra chica de la liviandad de una pluma.

Adjunto la #LeyMegan o #LeyWetterling para que lean los que estén interesados.

sábado, 8 de abril de 2017

El juez

Una vez más la noticia que NO sorprende, nos sorprende. 

Una vez más la noticia retuerce el estómago de los que abrazábamos, quizás infantilmente, la idea de que Micaela iba a aparecer viva.

Basta imaginarse a esa madre pariendo un dolor que seguramente duele más que un parto porque éste será un dolor eterno. Basta imaginarse la impotencia de ese padre que como hombre se debe  preguntar cómo alguien es capaz de algo semejante.

Ahí está.  Ya es definitivo. Apareció muerta. Podemos suponer los opinólogos que el autor es Sebastián Wagner,  todo indica que sí,  si no lo fuera, hay otro mal parido dando vueltas.  De todas formas... no olvidemos más!  Por favor!!! No olvidemos que hay un juez que usó su firma para dar libertad a un violador que cometió más de un crimen. No olvidemos que Carlos Rossi nos condenó con su firma, que largó al lobo en el medio de un corral lleno de corderos (en los que no están sus seres queridos porque los jueces viven como reyes en este país) y en la ruleta le tocó a Micaela pero pudo ser tu hija, tu sobrina, tu hermana. No olvidemos que Carlos Rossi firmó el certificado de defunción de Micaela. Es así.  No hay nada subjetivo en esto.

Un violador disfruta del acto de someter. Por eso la estupidez de Cordera se vuelve mucho más grave hoy!!! Ves, progre de manual, que no es joda lo que dijiste??

Ven? Ven que nosotros somos quietos??
Ojalá hoy se llenaran las plazas!!! Ojalá hoy fuéramos al Congreso para exigir que estas lacras se pudran en la cárcel,  o que sirvan como donantes vivos! Suena facho?

Más facho es seguir permitiendo que tipos como Rossi o Axel López nos condenen!
Prohibido olvidar!
Prohibido perdonarlos.
Son nuestros empleados.
No nos olvidemos de eso.


Ya están organizando una marcha (para el martes, esa es la parte triste) y eso hace que esto se vuelva cuestión más propia de un movimiento social que de la sociedad en movimiento.


Seguimos sin entender nada. Estamos perdiendo el hermoso don de la espontaneidad, que no entiende de almanaques ni horarios, porque cuando la sangre hierve, la acción es irrefrenable.

domingo, 16 de octubre de 2016

¡A la hoguera!

¡Cuánto revuelo por una opinión!
¡Cuántas respuestas sistemáticas!
¡Cuánta representación!

Me cuestionaron que no hablara de la marcha, expliqué que era una elección y que no mezclé ambas cosas porque creía que no iba a ser clara mi crítica.

Me cuestionaron la forma y ahí sí podría asumir la responsabilidad de la aspereza con la que escribí, pero... es mi naturaleza.  Cuando escribí "La triste costumbre" hablando de la violencia y criticando el sistema, no se viralizó pero aún así fui "dura" dentro del marco poético -si se quiere- de mi escritura.

De todas formas, ese título que parece haber herido profundamente a las más duras defensoras de los desmanes, es precisamente una crítica al sistema rosa que imperaba en los 80s cuando todo venía en ese formato "pequeña fábula ilustrada" "pequeño Larousse ilustrado" en fin, una chicaneada para llamar a las rebeldes (va con B larga, lo aclaro para sumar un dato a las que se autodenominaron así pero con V mientras respondían con vehemencia mi post).

Podría explicar "putos traumas" como "puta calle" pero a esta altura veo que el que entendió, entendió y el que no, no lo hará.

Podría explicar el "Nadie te dice..." pero ya lo intenté con otro escrito y termina perdiendo seriedad la cosa.

Me preguntaron ¿por qué te molestan las tetas más que las muertes? y a esos sí les tengo una respuesta.  A mi no me molestan más, corazones!!!!  Tengo dos! A mi me molesta que me cuestionen sin haber leído mis posteos anteriores en los que hablo de las víctimas y lo hago con nombre y apellido porque eran personas, no "causas"; eso primero. Pero bueno... en la tele se dicen cosas sin chequear datos, no voy a pretender que una masa enardecida se ponga a investigar en contra de qué está una "bloguera" (término que me dicen por primera vez en mi vida porque no me considero así) antes de salir a matarla y pedir que la violen y maten por criticar a un grupito de violentas.  Me molestan las muertes!  Cuando escribí "Y tu cabeza está llena de ratas" nombré a mujeres y las edades que tendrían hoy porque ¡sí me importa lo que pasa! Así que todos esos banners y mensajes diciendo "te molestan torsos desnudos y no te molestan las muertes" tienen respuesta con fecha y hora mucho más antigua que el post que tanto lastimó.

Una pintada decía "Está desaparecida, está prostituida" y esa era la foto perfecta de lo que pensé que buscaban.  Era una frase corta, tenaz, lo decía todo y creo que quien la leyó pensó en Marita Verón, en María Cash y en tantas otras que desaparecieron y terminaron muertas.

Pero vi cómo termina cada marcha feminista y no pude evitar sentir vergüenza una y otra vez... y cuando leí BASTA DE PARIR, MUERTE AL MACHO pensé en Julio López que era macho, en Matías Berardi, en el viejo de María Cash que murió buscando a su hija. Cuando leí EL MIEDO VA A CAMBIAR DE BANDO me dieron pena esas mujeres que fueron a buscar libertades y terminaron siendo parte de un evento que opacó cualquier otro esfuerzo por mostrar que se quiere igualdad o "destruir el género" como dijo alguien en uno de sus comentarios. Cuando vi SOMOS MALAS, PODEMOS SER PEORES entendí que están buscando ser lo que critican y empecé a sentir asco. Un cuerpo pedía libertad y una pared decía "Un macho muerto, un femicidio menos".

Si querían igualdad, la lograron.

De atrás se ven iguales. Con la cara tapada, se ven iguales.  Escupiendo, se ven iguales. Están igualando como entienden ustedes la igualdad.  ¿Quieren dar miedo? lo dieron!

De todo esto aprendí algo... volvieron a aparecer mujeres muertas a las horas de mi post y a las horas de la marcha, así que las pintadas, el bardo, la gracia, la lucha, los talleres no hicieron efecto porque consiguieron tapar las bondades del encuentro.

De todo esto aprendí que las mujeres que aparecen muertas fueron víctimas, no de mujeres (o como quieran llamarme ustedes tan poéticamente) como yo, sino de mentes como las de cada "MALA O PEOR QUE ESO" que me amenazó diciendo "Vas a aparecer violada y empalada porque es lo que merecés".

¿Ven que lo entendí perfectamente?
Cuando dije "sos lo que criticás" no me equivoqué.

No buscan libertad ni igualdad sino someter a un nuevo régimen.

Las respuestas no me dejaron nada, no me aportaron más que discursos repetidos "queremos terminar con la opresión y el patriarcado" y no la terminaron!  Hicieron que nos vieran como locas, histéricas pero menos agudas para hablar y no pararon nada.

Me escribían encendidas "apareció una chica de 16 años que murió por cómo la violaron" pero ninguna y ninguno supo poner su nombre y eso no es casual. LUCÍA.  No te lo olvides!  LUCÍA.

Así que, pequeña feminista ilustrada... no te ofendas, te dejo abajo unas fotos para que te sigas sonriendo y pensando infantilmente (que me perdonen los niños) "Uh loco... les rompimos todo, les pintamos todo y no nos pueden parar", si me permitís una idea para la próxima marcha a la que no voy a ir porque el espectáculo del cierre no me hace sentir representada, en lugar de poner frases criminales en contra de los machos, empapelen la ciudad con caras y nombres para que no haya OLVIDO NI PERDÓN.

PD: a las ofendidas por la etiqueta "Feminazi" va una fotito para que no me atribuyan el término a mi, me gusta respetar a los autores. 

PD2: mezclaron todo... buscaban eso.  Yo, sin querer, les demostré que sin mostrar las tetas se puede armar revuelo!



Hasta diciembre de 2015 en Argentina había 6200 personas desaparecidas: 3300 mujeres, 2900 hombres. 
En nuestro país se producen 28 violaciones por día. 
El 60 % de los criminales liberados, reincidieron.






miércoles, 12 de octubre de 2016

El día después


Los que me conocen saben que escribo con frecuencia sobre situaciones de la vida. Que me dolió Candela Rodriguez, también Ángeles Rawson, Melina, Néstor, Luz Milagro, que escribo cuando un borracho al volante pretende ser tratado con humanidad, la misma que robó a sus víctimas con su falta de criterio y su irresponsabilidad. Los que me conocen saben que soy más severa conmigo de lo que soy con el resto y que soy humana ante todo.

La verdad es que escribí un post en mi blog pedorro en el que voy desde un amor imposible a Messi pasando por los Panama Papers y las joyas de Cristina. El post no lleva en el título el nombre de la marcha de Rosario porque no hablo de ella y quise respetarla de mi crítica que no es más que la opinión de una mujer cualquiera.

El post comienza con un "nadie te dice..." y celebro que sean más los que la entendieron que los que no, pero para aliviar susceptibilidades (que no quise lastimar a menos que quien lea esto se divierta incendiando, rompiendo todo a su paso) explico, con pena de tener que hacerlo, que mi publicación intentó ser una invitación a dejar de ver en el "otro" al responsable de lo que yo decido o dejo de decidir por mi sensibilidad a la visión ajena.

Me han tratado de y me han preguntado muchas veces si era "torta" por estar siempre sola, me han dicho "marimacho", me han dicho también gorda y cuando no estuve de acuerdo me trataron de "pendeja". Me dijeron que se me iba a pasar el tren, que ya estoy grande para boludear con la música, que mi opinión no vale porque soy del conurbano y muchas cosas más.

Un poco en chiste, un poco seriamente, todas las opiniones me dolieron un poco o me provocaron "mirarme" y alguna vez, hasta cuestionarme. Pero fueron dos segundos! Porque me educaron con esta frase en la cabeza "Nunca hagas nada que no quieras hacer".

Por eso, cuando a los 17 años me trató de lesbiana un compañero (hoy amigo), me puse triste y pensé ¿cómo convencerlo de que no lo soy? la salida era simple, podía salir y chapar con cualquier pibe en un boliche y eso le alcanzaría... LISTO! ya estaba la solución! Pero 2 segundos después dije "¿por qué le tengo que demostrar al resto algo?" "¿quién me obliga?" Nadie. Y no me olvidé más de eso.

Desde ese momento, me abracé a la idea de mi crianza "NUNCA HAGAS NADA QUE NO QUIERAS HACER" y empecé a sonreír cuando me decían "vos qué sabés, pendeja?" o cuando llegaba a una entrevista de trabajo y aparecía una chica super linda, alta y delgada y mi cerebro me boicoteaba con un "la van a contratar a ella porque es re linda" y para mi sorpresa mi teléfono sonaba a las dos horas para decirme "empezás el lunes". Cuando un flaco se animó a agarrarme del cuello le demostré sin violencia que yo no era inferior, que yo lo respetaba y que merecía lo mismo porque me importa poco qué tiene cada uno entre las piernas. Cuando un médico se creyó que porque yo era recepcionista él podía tratarme como una esclava y acosarme, fui y le hablé muy claramente y no me molestó más.

En muchos de los comentarios en respuesta a lo que escribí, recibí la aprobación de quienes supieron entender mi observación y mi opinión y muchos de los detractores intentaron aportar su visión sin la necesidad de descalificarme... otros, por supuesto, no encontraron manera de desacreditar mi opinión sin atacar mi persona, mi cuerpo, mi lugar de procedencia o mi falta de libro. Saben algo? No me importan las agresiones porque cuando escribo lo hago con el corazón. Jamás pensé que iba a agradarle a todo el mundo, por supuesto y sí creí que muchos no lo iban a entender y no me equivoqué.

Yo fui "boluda" por dar clases particulares cobrando $1 la hora a los nenes del barrio y por darle clases gratis a otros y me importó nada la opinión ajena.

Yo fui frígida por dar mi primer beso a los 21 años y me importó nada la opinión ajena.

Yo fui tonta por no codearme con gente conveniente y me importó nada la opinión ajena.

Yo fui aburrida por no haberme emborrachado nunca y me sigue importando nada la opinión ajena.

Yo fui marimacho por usar camiseta de fútbol, por levantar ladrillos, por arreglar desde un inodoro hasta una bicicleta y me importa nada la opinión ajena.

Yo fui floja cuando lloré con una película.

Yo fui una calentona cuando dije que me casaría con un cantante.

Yo fui una idiota cuando me fui de un trabajo sin hacer quilombo.

Yo fui poco viva cuando devolví un vuelto de más.

Yo fui "de manual" cuando dije que quería casarme y años atrás fui loca por no casarme.

Si alguien lee esto y cree que no sufrí ni sufro cuestionamientos, está equivocado, pero no me puede afectar.

Voy a seguir pensando que la violencia no es un lenguaje válido.

El patriarcado, el sistema, la dominación, el sometimiento, la opresión son sistemas que no podemos extirpar de la sociedad desde la barbarie. Por ahí un jovencito decía "si no es así, no se logra nada" y hoy apareció una chica descuartizada. Evidentemente, estas formas propuestas o impuestas, tampoco impidieron esta muerte.

Con todo respeto, pienso que hay dos o tres cerebros de fondo fomentando esto y mirándolas accionar el plan como un científico mira a una ratita después de inyectarle "su ciencia".

Si alguien no lo había entendido, esto intenta hacerlo.

A vos, piba, pibe... no dejes que nadie modifique tu naturaleza, desarrollá tu sentido crítico y no te conviertas en carne de cañón de ideas ajenas. No uses nunca a los débiles para justificar tu causa, si vas a hablar de ellos, que sea cara a cara en un comedor, si vas a defender sus libertades que sea sembrando posibilidades. Si querés saber lo que es la igualdad, practicala para mejorar la vida de los de abajo y no arruinando la existencia de los de arriba, se gasta mucha energía en lo segundo y lo primero nos necesita enteros.

Tengo una prima trans, tengo amigos y amigas gays, he sufrido violencia y acoso en primera persona, conozco mujeres que abortaron en la clandestinidad, no creo que nada de esto los represente. Si se me permite, les recomiendo estudiar la vida de Gandhi. Un nacido en la India mientras ésta era colonia británica, fue a Gran Bretaña y estudió leyes, volvió a su país y con las mismas herramientas que adquirió en el más alto colonialista de aquellos tiempos (Gran Bretaña), liberó a su pueblo (India) del abuso y los atropellos de una nación que jamás los respetó y los pisoteó. 
No usó ni una sola arma, los arrodilló sin violencia y los envenenó con la inteligencia de los que verdaderamente han revolucionado al mundo. 
Sé el cambio que quieres ver en el mundo. 

Mohandas Karamchand Gandhi (1869 - 1948)

martes, 27 de septiembre de 2016

La triste costumbre

Esa triste costumbre de que el horror no parezca tan desastroso,  que las noticias no nos sorprendan, que sepamos el final de la historia mucho antes de la certeza.

Esa triste costumbre de saber que nadie va a salvarnos, que relacionarte con el otro deja de ser un acto de sano nerviosismo para obligarte a volverte juez de un futuro impredecible.

Esa triste costumbre de no saber hasta dónde es discusión humana, hasta dónde los celos son sólo una muestra de amor que no sabe encontrar mejor forma. Esa triste realidad que nos lleva a vivir a la defensiva, viendo como potencial asesino a cualquiera.

¡Eso no es culpa nuestra, señores jueces!
Eso es culpa de ustedes que nos llevaron a esto. Esto es culpa de ustedes que liberaron violadores, pedófilos,  asesinos... eso es culpa de quienes hacen las leyes, porque son ustedes los que deciden si ser violada de día es menos grave que ser violada de noche. Es culpa de ustedes que con cada fallo y perdón rápido están condenando a otra mujer. Es culpa de ustedes que siguen sin entender que esos cuerpos: semi enterrados, calcinados, desintegrados, o los que aún no aparecen, eran personas. Eran mujeres u hombres que le quitaron el sueño a alguien e hicieron soñar a otros, eran mujeres u hombres que nacieron de otras mujeres y hombres, eran mujeres u hombres que enriquecían la vida de alguien más, por ejemplo sus hijos; eran sueños vivos y eran parte de la fotografía misma de la vida.

Es culpa de ustedes que firman desde sus despachos suntuosos,  que vuelven a casa y apoyan la cabeza en la almohada porque jamás entendieron que cada firma estaba sentenciando a otro ser humano. Esas lapiceras y esos sellos son balas, señores jueces y legisladores.

Esa triste costumbre de soportar que todo termine en manos de ustedes está llegando a un punto insostenible. Por ellas y por ellos. Por cada muerto de este bendito suelo es que ustedes deben responder por cada mala decisión.

Por Janet, Soledad, María,  Axel, Diego, Jorge, Matías, Florencia, Marta, Nora, Ángeles, Agustín, Nahuel y cada nombre existente.

La violencia brota con cada padre que muere exigiendo justicia por sus hijos, muchas veces sin lograrlo. La violencia impera en la mente de los bárbaros pero también de los artistas y eso ya no es responsabilidad de los que quedamos librados a la suerte que nos regalen las condenas que ustedes dibujan desde sus lugares impunes.

Creo que subestiman la fuerza de la gente buena que hasta hoy ha regalado digna tolerancia... pero no deberían hacerlo. Basta de la inoperancia que los caracteriza,  basta de la inhumanidad que los reina, basta de firmar libertades que generan muerte allí afuera.

Justicia. Basta de impunidad.

viernes, 6 de mayo de 2016

Pegados

El amor no ha recibido, al día de hoy, una definición indiscutible.  Siempre existe una palabra más, una menos, una consideración extra o faltante que nos termina mostrando que el ser humano es subjetivo para respirar, para reír, para amar.

En líneas generales, para los poetas el amor es una quimera, es tocar el cielo y caer de golpe al infierno; para los artistas, el amor nace de la tan subjetiva belleza que, en realidad, reside más en los ojos que ven que en el mismo objeto de apreciación. Y para alguna parte de la población, el amor es eso que nos induce a ser mejores, nos motiva.

Pero hay una aclaración absolutamente necesaria en estos tiempos:  el amor, bajo ninguna circunstancia,  es sinónimo de poseer.  La quita de la libertad es el castigo más hostil que puede recibir un ser humano, se puede estar preso en un trabajo, en un cuerpo, en una adicción, en una incapacidad, en un problema y también en una relación.

El límite trazado entre lo amable y lo grosero, entre el contacto afectuoso y la coerción, entre establecer códigos de convivencia y aceptar el despotismo tiene dos responsabilidades absolutamente compartidas e iguales.

La situación violenta expuesta por una pareja mediática argentina, en la que han abundado detalles públicos acerca de las formas en las que solían dirimir sus diferencias desde el inicio de su relación, me ha llevado a preguntarme, basada en esta carrera de acusaciones y desmentidas, ¿qué pasa en una vida después de la violencia?

Es evidente que lo que a mi me extraña, para otros no es más que el preludio de una apasionada reconciliación.  Para ser sincera, alguna vez alguien me dijo eso mismo en una charla "pero una pelea de vez en cuando está buena porque después viene la reconciliación" y así como no lo entendí unos cuantos años atrás, hoy lo entiendo menos.  

Definitivamente hay manifestaciones que terminan poniendo en juego aquella vieja regla de que lo que nos separa de los animales es la razón.  Somos, si no estoy mal informada, la única especie que mata a quien, en teoría, ama.  Sigue siendo ilógico todo.

Pero el objeto de esto que dejo brotar mientras deseo que nadie más muera "en nombre del amor" es que quizás, alguien  lea mis palabras en el momento correcto, en el más atinado.

Vemos un crimen y jamás nos preguntamos si podemos ser nosotros la próxima víctima.  Pero mucho menos nos imaginamos siendo victimarios.  ¿No?  Y esto excede cualquier estadística machista o feminista.  El problema no reside en el género sino en el manejo de nuestra frustración.  

Nadie nos pertenece, así como una manzana no le pertenece al árbol cuando ya se desprendió de él.  
Nadie es objeto nuestro y lamentablemente para algunos, habrá que superarlo.

No debemos acostumbrarnos nunca, pero NUNCA al maltrato.  Un padre no puede tratar de boludo a su hijo cuando se le cae un vaso y lo rompe.  Una madre no tiene derecho a descalificar a su hija por ser poco viva y "engancharse" con el menos "conveniente".  Una maestra jamás puede tratar de incapaz a un niño que es depositado en sus manos con la confianza de que se irá cada día a su casa con algo más en su haber.  Una pareja no puede elegir la ropa de la persona que ama, no puede tener sus contraseñas, no puede destruir la identidad del otro porque entonces, no ama.  

Cuando esas libertades cercenadas se empiezan a ahogar, vendrán los planteos y la desconfianza, vendrán las acusaciones y vendrán las suposiciones, vendrá la angustia, subirán el volumen de las voces, aparecerán los golpes bajos, tomaremos todo aquello que nos brindó esa persona en confianza y lo usaremos en su contra y, cuando ya no nos alcance, provocaremos más y atacaremos sus afectos, y fabricaremos situaciones hasta que un día uno de los dos se va a acercar al otro con sorna y llevará al umbral de la humillación su paciencia.  Después del día en el que uno se anime, no habrá marcha atrás.  ¿De quién es la culpa?

¿Acaso creemos que es posible decir que hay un responsable cuando una relación es enferma?

Todavía me pregunto si alguno es capaz de creer que cuando una mujer muere (pongo el ejemplo porque estadísticamente mueren más mujeres que hombres por crímenes pasionales) el asesino era tal desde que nació.  No!  Y eso es lo importante de este análisis.  Todos somos potenciales asesinos, todos tenemos días buenos y malos, todos tenemos un límite y eso nos permite convivir.  Pero no es justo que creamos que las discusiones, los gritos, las descalificaciones son propias de alguien que venía programado para matar.  

Entonces ¿qué hacemos nosotros con eso?
No nos acostumbremos. No permitamos que una autoridad desestime una denuncia. No coqueteemos con la muerte.  No elijamos lencería, no paguemos caros restaurantes, no tengamos hijos para salvar nuestra pareja.  Que el bolsillo no nos ate hasta que quedemos marcados.  Que llegar a casa sea un refugio y no un campo de batalla.  

Lamentablemente hay cosas que no cambian.  Y la oportunidad no está con la misma persona.
Después de un golpe, de una mentira, de una palabra hiriente no hay vuelta atrás.  Por más esfuerzo que se haga, nada cambia.  Porque no es -una persona o la otra- responsable, es la mezcla química de ambas lo que no funciona.  

No esperes.  No sometas tu cuerpo a un desgaste que luego harás pagar a otros, no sometas a tus hijos a repetir la historia, no los frustres.  Tu falta de decisión será falta de autoestima en ellos.  

Si sos mujer, no sos débil.  Sos mujer y ya con eso es suficiente para que levantes lo mínimo indispensable y vayas a buscar tu oportunidad.  Y nunca más permitas que te quiten valor, que te desprecien, que te alejen del mundo.  No por ser libre se ama menos... al contrario, la gente libre valora bien y ama mejor. Que nada te ate a nadie, hay manos allá afuera que están dispuestas a ayudarte.

Si sos hombre, no sos fuerte. Sos hombre y con eso basta para que salgas a buscar tu oportunidad. No dejes que un entorno violento desintegre tus valores hasta convertirte en tu peor versión.  A veces lo que creemos que es amor, no lo es. A veces, ser hombre exige responsabilidades sociales que pesan mucho.  No te vuelvas esclavo.  El peso de tus reacciones puede condenarte.


Es bueno y muy sano crecer en un hogar en el que, por más fallas que hayan existido, haya habido buen trato.
No nos acostumbremos.  No tenemos dueños.
No aceptemos ni toleremos maltrato ni de superiores, ni de familiares, ni de parejas, ni de compañeros, ni de nietos, ni de hijos.
La violencia es una enfermedad epidémica que anida en las personas frustradas y que se esparce con demasiada rapidez.

Podemos frenar esto aprendiendo a respetar la vida, sabiendo que los grandes líderes del mundo también han fracasado y que se han superado con esfuerzo y con amor.  Podemos frenar esto entendiendo que las personas no somos trofeos sino compañeros de camino.  Seamos responsables, seamos el ejemplo para los que vienen.  

La violencia no pide permiso.

SI CONOCÉS A ALGUIEN QUE SUFRE VIOLENCIA, LLAMÁ AL 144
La violencia desde adentro no siempre es tan claramente visible.