Cada vez que me siento frente a esta máquina, la casualidad me pone frente a una carpeta llena de cosas mezcladas porque carezco de la disciplina que te sobró siempre a vos. En muchos momentos podría renegar del simple hecho de saber que mis 10 minutos se transforman en dos horas en el afán de que el desastre no aumente. La culpa me obliga a ordenar un poquito por miedo a perder -entre tantas alternativas tecnológicas- la posibilidad de volver eternos los momentos que me robaron alguna sonrisa.
La música termina siendo un "amor sagrado" y este rígido se volvió un templo desde que no estás. Acá, cada vez que me pierdo te encuentro y dudo que sea una simple casualidad que tu bendita voz aparezca en cada video o en cada audio para devolverme a esos lugares en los que mi voz se atrevía a mis desafíos y a lo que ustedes me proponían. Fui feliz muchas veces y otras no tanto, pero de un tiempo a esta parte sólo recuerdo nítidamente los capítulos en los que nos reíamos de nosotros y soñábamos grande.
Una de las últimas canciones que hicimos decía "un retrato viejo que no tiene ni un recuerdo está vacío esperando por lo que vendrá". Ustedes hacían lo que sabían y yo me limitaba a ponerle palabras a muchas de las canciones, no siempre querían decir algo específico y esa canción no tenía mucho sentido para mi. Hoy que me encontré con un video en el que se te ve feliz haciendo lo que tanto te gustaba, presté atención a la letra y creo que es una verdadera bendición que los lugares que pisaste tengan tu huella indeleble, tengan una foto de tu sonrisa en cada retrato, en cada rincón.
Con vos no hubo que esperar "lo que vendrá" porque honraste el presente al punto de quedarte para siempre en todos los lugares que fueron tuyos.
Bendita tu voz cada vez que, en estos archivos sin nombre, aparece para inspirarme una carcajada, para regalarme la nitidez perfecta de un recuerdo o para arrancarme una lágrima de este corazón que te extraña tanto.
Me estarías diciendo "Lu, no seas pavota, no llores" pero sabés que soy sensible y para mi los amigos son lo más maravilloso que nos regala la vida, porque son los hermanos que se eligen. Gracias por la casualidad de nuestros caminos cruzándose tantas veces para encontrarnos en salas lujosas, de poca monta o en nuestras casas para curar todo con la música. Gracias a la vida por tu amistad, por tu tiempo de calidad, por haberte convertido en un ser valioso en mis momentos más tristes.
Cada vez que suene un platillo sentiré tu abrazo cerca mío.
https://youtu.be/KAOL9oT3DIU
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viernes, 10 de marzo de 2017
lunes, 13 de febrero de 2017
Soundtrack
Decía una canción "si te hubiese dicho las palabras correctas en el momento indicado, serías mía".
Cuando escucho críticas sobre artistas, canciones o discos siempre pienso lo mismo: no le llegó. Y es que eso no se fabrica, me arriesgaría a decir que ni siquiera el más estudioso y conocedor en la materia puede escapar a la magia que reside en esa combinación perfecta entre melodía y música cuando son capaces de decir justo eso que jamás supimos poner en palabras.
Nuestra vida es una película en proceso y ahí vamos llenando el ambiente de perfumes, colores, sonido y música. Cada momento tiene una melodía indeleble como el paso de las estrellas en la luna. Cada canción esconde rostros y situaciones que quizás nunca más podamos repetir, momentos que van a nadar en el fango de nuestra miseria tratando de salir a la superficie para que la memoria no los reemplace.
Elegimos la música para un momento y lo volvemos eterno en algo mucho más intangible que la mente. Pasará el tiempo y quizás olvidemos rostros, perfumes, promesas incumplidas, compromisos rotos pero cuando suene una melodía que tenga que ver con nuestra historia vamos a sentir que no existe tiempo ni espacio para una sensación.
Years gone by and still words don`t come easily like "I love u" algo así como: Los años pasan y las palabras aún no vienen fácilmente, como "te amo".
¿Será acaso la vida una eterna quimera?
Pareciera que las grandes canciones, las grandes películas, las grandes obras siempre se trataron de amores desbaratados. Amores que murieron de miedo, amores desaprovechados, amores que fueron vencidos por tradiciones, amores sellados con billetes, amores que latían con una fragancia barata aunque estuvieran casados con perfumes caros. Es que el amor parece terminar siempre en el mismo lugar, en esos rincones en los que dos pueden ser dos para siempre aunque caminen separados.
Alguna vez un señor me dijo: "no puedo arriesgar todo lo que tengo" y mi mente hacía mil preguntas aunque no pudiera expresarlo. Yo sigo sin saber qué perdía él pero entendí que los que más pierden son los solitarios. Cuando nos dejamos agarrar las manos después de tanto tiempo, estamos apostando algo que pocos conocen: la libertad de no tener motivos para decepcionarnos. Esa sí que es una apuesta arriesgada.
Sólo será cuestión de dejarse abrazar y esperar. Después de todo, mientras muchas cosas se derrumban alrededor, la música irá tejiendo la banda sonora perfecta una y otra vez para que la película sea siempre un poco mejor, para que cuando tengamos que recordar sea ameno ver las fotografías que decidimos guardar, para que cuando quememos el álbum nos quede algo en un lugar al que nadie jamás podrá viajar más que nosotros mismos.
"Decir las palabras correctas en el momento justo" como dice la canción que amo de Tracy Chapman nos hubiese robado la posibilidad de que la banda sonora de mi vida tuviera esa canción.
Definitivamente, todo existe y sucede por un motivo. Valdrá la pena que en este camino no seamos lo suficientemente torpes como para perdernos la oportunidad de cerrar la historia con un digno final.
Les dejo la canción que inspiró este texto. Es tan sentida que apuesto que sin conocer el lenguaje, van a entenderla perfectamente. Quizás de eso se trata la música.
https://www.youtube.com/watch?v=UTF2qZbVnCM
Cuando escucho críticas sobre artistas, canciones o discos siempre pienso lo mismo: no le llegó. Y es que eso no se fabrica, me arriesgaría a decir que ni siquiera el más estudioso y conocedor en la materia puede escapar a la magia que reside en esa combinación perfecta entre melodía y música cuando son capaces de decir justo eso que jamás supimos poner en palabras.
Nuestra vida es una película en proceso y ahí vamos llenando el ambiente de perfumes, colores, sonido y música. Cada momento tiene una melodía indeleble como el paso de las estrellas en la luna. Cada canción esconde rostros y situaciones que quizás nunca más podamos repetir, momentos que van a nadar en el fango de nuestra miseria tratando de salir a la superficie para que la memoria no los reemplace.
Elegimos la música para un momento y lo volvemos eterno en algo mucho más intangible que la mente. Pasará el tiempo y quizás olvidemos rostros, perfumes, promesas incumplidas, compromisos rotos pero cuando suene una melodía que tenga que ver con nuestra historia vamos a sentir que no existe tiempo ni espacio para una sensación.
Years gone by and still words don`t come easily like "I love u" algo así como: Los años pasan y las palabras aún no vienen fácilmente, como "te amo".
¿Será acaso la vida una eterna quimera?
Pareciera que las grandes canciones, las grandes películas, las grandes obras siempre se trataron de amores desbaratados. Amores que murieron de miedo, amores desaprovechados, amores que fueron vencidos por tradiciones, amores sellados con billetes, amores que latían con una fragancia barata aunque estuvieran casados con perfumes caros. Es que el amor parece terminar siempre en el mismo lugar, en esos rincones en los que dos pueden ser dos para siempre aunque caminen separados.
Alguna vez un señor me dijo: "no puedo arriesgar todo lo que tengo" y mi mente hacía mil preguntas aunque no pudiera expresarlo. Yo sigo sin saber qué perdía él pero entendí que los que más pierden son los solitarios. Cuando nos dejamos agarrar las manos después de tanto tiempo, estamos apostando algo que pocos conocen: la libertad de no tener motivos para decepcionarnos. Esa sí que es una apuesta arriesgada.
Sólo será cuestión de dejarse abrazar y esperar. Después de todo, mientras muchas cosas se derrumban alrededor, la música irá tejiendo la banda sonora perfecta una y otra vez para que la película sea siempre un poco mejor, para que cuando tengamos que recordar sea ameno ver las fotografías que decidimos guardar, para que cuando quememos el álbum nos quede algo en un lugar al que nadie jamás podrá viajar más que nosotros mismos.
"Decir las palabras correctas en el momento justo" como dice la canción que amo de Tracy Chapman nos hubiese robado la posibilidad de que la banda sonora de mi vida tuviera esa canción.
Definitivamente, todo existe y sucede por un motivo. Valdrá la pena que en este camino no seamos lo suficientemente torpes como para perdernos la oportunidad de cerrar la historia con un digno final.
Les dejo la canción que inspiró este texto. Es tan sentida que apuesto que sin conocer el lenguaje, van a entenderla perfectamente. Quizás de eso se trata la música.
https://www.youtube.com/watch?v=UTF2qZbVnCM
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miércoles, 2 de noviembre de 2016
Eterno
"No somos más que una gota de luz, una estrella fugaz, una chispa tan solo en la edad del cielo"... suena la voz de Drexler y yo espero esa parte que dice "deja que el beso dure, deja que el tiempo cure".
Fueron tantos días alimentando una sed de fe que se suicidaba ante el primer descuido,
fueron tantos minutos, amigo mío.
Alguien decía por ahí: "¿viste que te abraza fuerte, como los osos?" y se me viene al cuerpo esa sensación hermosa de verte y esperar tu abrazo gigante y tu sonrisa siempre enorme como este universo que hoy se vuelve tan inmenso y vacío.
Se que pasará, como pasa la misma vida.
Se que te voy a encontrar en muchas cosas.
Se que bastará cantar para ponerte cerca de mi corazón, porque fue la música la que nos dejó en el mismo camino.
Se que te voy a encontrar en los acordes de las canciones que te gustaban, se que cuando suene "Desconfío de la vida" volverás a mi cabeza y a mi corazón con ese pañuelo y toda esa juventud, y volverán tus ojos a mirarme para darme confianza, veré una y otra vez ese gesto que me decía: "ahora" o esa sonrisa que me indicaba que todo había salido bien.
No me voy a engañar. Es pronto. Demasiado.
No encuentro todavía a quién reclamarle el puto libro de quejas de la vida para decirles que no era el momento, que tenías demasiado que hacer, que estabas dejando una huella que alguien muy pequeño fue dibujando tras tus pasos durante 5 años pero le faltaba mucho más por aprender; que había gente muy orgullosa de vos que necesitaba tiempo para poder repetir una y otra vez "Nico es mi esposo, mi hijo, mi hermano, mi nieto, mi jefe, mi compañero" o como yo, "Dejalo un tiempo más, Nico es mi amigo".
Se que te voy a encontrar, querido amigo. Porque si es cierto que hay un cielo, vos estás ahí. En el lugar de los honestos, de los que son buena madera, de los perseverantes, de los compañeros, de los que vinieron al mundo para hacerle el camino mucho más liviano al resto.
Estoy desarmada... no sabré mirar a tus padres, no sabré cómo mirar a Mechy, no sabré mirar a tu hijo y no se si alguna vez pueda subirme a un escenario con la espalda tan descubierta sin tu presencia.
Yo te estoy abrazando fuerte y sigo siendo así de pequeña entre tus brazos y seguiré esperando que esto pase y que esta herida sane, que el tiempo cure.
Para vos siempre fui Lu y vos para mi vas a ser siempre la forma que encontró la vida de hacerme conocer el valioso regalo de la amistad.
Ahora todo está en calma... vos sos de esos fueguitos que hablaba Galeano y esa luz chispeante que celebra tu nombre en cada persona que te conoció va a estar viva siempre para saber que, aunque haya sido poco el tiempo, siempre hiciste que cada segundo valiera la pena.
Se que todo te lo dije y esa es mi paz.
Gracias por tocar mi vida.
Espero volver a encontrarte.
Hasta luego, querido amigo.
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