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miércoles, 29 de julio de 2020
Lo escribí en Marzo de 2017 y hoy se publica así.
Yo amaba cantar sentada en mi ventanal. La verdad es que era necesario para evitar acoples, pero empecé a disfrutarlo con el tiempo. Como todo lo bueno en la vida, aquella vez no pidió permiso la música para tocar mi alma para siempre. Recibí una invitación y fue la cita que repetí con nervios siempre porque cada encuentro era un desafío.
Una guitarra, un bajo, una batería, un micrófono. Ya podíamos empezar a soñar, lo hicimos durante 8 años. Así comenzó el camino. Éramos tan jóvenes, tan llenos de vida, tan eternos... teníamos ganas, corazón y nos faltaba vergüenza. Cualquier espacio de dos por dos era nuestro estudio, era nuestro lugar en el mundo para sentir que había magia, una magia que nunca pudimos probar.
Suena "Nos veremos otra vez" y yo pienso en vos: en tu pañuelo, en la musculosa blanca que tenías cuando te conocí, en tu seriedad, en tus gestos, en tu entusiasmo. Delgado, desafiante y seguro, tan seguro que yo estaba a salvo en el escenario porque ahí estabas.
Te extraño tanto, tanto. No me anduve permitiendo llorar porque tengo esa horrible sensación de que te regalo mi tristeza y quiero saber que donde estás, estás bien pero... es tan difícil por momentos. Es que nos unió la música y yo vivo con ella cada momento, entonces te encuentro cuando en la calle pasa un auto y suena Divididos o cuando -como ayer- suena Kiss en Aspen con esa canción que cantábamos los dos. Te encuentro entre mis papeles con las canciones que practicábamos, tengo tu letra y no paro de preguntarme qué querrías que hicieramos los chicos y yo con todo lo que nos quedó suspendido, nuestras canciones, nuestros sueños.
Hay despedidas para las que uno jamás está listo y yo no te quiero llorar querido amigo pero se acerca marzo y se que algo tuyo querría estar físicamente el lunes acá y ahí voy a estar, aunque mi presencia no llene nada, aunque se me parta el alma, aunque me vaya a doler su pequeña mirada.
Vos no creías en Dios y yo trataba de que una duda se sembrara en vos que creías en la magia y en el amor cuando estabas con tu familia y los observabas... yo te vi en mi sueño con alguien que te llevaba y te ibas feliz, por eso se que estás con eso a lo que llamo Dios hasta que algún día (si corro tu suerte de irte al lugar bonito) sepa ponerle el nombre correcto.
"Yo estoy con vos... nos veremos otra vez" a estas alturas se que es cuestión de tiempo, de una cuenta regresiva que todos tenemos para abrazarte una vez más.
Esto no es ni una carta, ni un poema. Es algo así como una catarsis ahogada tirada al viento mientras se me cruza la imagen de Santy, la mirada de Me y la clara presencia de quien será eternamente un inolvidable amigo.
jueves, 2 de julio de 2020
Extraño
El amor es una especie de yoga sin tanta ciencia ni silencio, es un momento quizás o puede ser la mismísima eternidad pero sin dudas es esa posibilidad de experimentar la vida pariéndose a sí misma, latiéndonos y lamiéndonos la espera.
A veces extraño los ritos, descifrar entre letras lo que escondía la sombra, ver a los relojes que se aceleraban y se detenían riendo como payasos siniestros por lo que se escurría cada vez que una aguja se encontraba con la otra.
Extraño descubrir la poesía que escribía una hoja cualquiera cayendo y rompiendo el silencio.
Los andenes vacíos ya no esperan porque yo también he dejado de esperar aunque alguna sonrisa me atrape liberando las mariposas que secuestró la soledad.
A veces extraño los escenarios y los disfraces, la honestidad imposible, el valor de un tiempo que siempre era robado. A veces extraño todo porque era nada.
martes, 18 de febrero de 2020
Justicia por todos
Sin imaginarlo terminé cerca de todos.
Miraba buscando los carteles de Fernando y encontré muchas otras caras, algunos casos resonantes y otros tristemente no los recordaba. Entendí que no soy yo, no es mi memoria, es la reiteración de hechos que nos aturde, que nos llena el rígido y nos condena al olvido tarde o temprano.
Muchas veces se plantea que un criminal es producto de las posibilidades que tuvo y será responsabilidad de algunos eruditos debatirlo mientras yo, simple humano de carne y hueso, seguiré pensando que no hacer el mal es una decisión personal que no distingue religión, raza, sexo ni posibilidades socio económicas.
A mi derecha un rostro, dos pasos más a un lado otro rostro impreso en otro cartel y detrás de cada papel un familiar o amigo destruido.
La justicia nos debe mucho pero cuánto nos debemos nosotros?
Nosotros que vivimos pensando en lograr más. Qué carajo es lograr más?
Poner el traste en un 0km?
Tener un celular que tape nuestras limitaciones afectivas?
Una pantalla más grande que nuestras buenas intenciones?
Un hijo al que le aplaudamos todo, incluso que sea una porquería con su familia y con la sociedad?
Nosotros vivimos pensando en mostrar nuestra buena vida. Nosotros nos debemos sinceridad.
Nosotros que no hacemos honor a nuestras palabras.
Que enseñamos a los más chicos a "zafar".
Que nos reímos cuando nuestros niños se ríen de un negro, de un discapacitado, de un chino o de alguien que no encaja en el estúpido cuento fantástico que le contamos desde nuestra miseria.
Nosotros tenemos que hacernos cargo de nuestras sentencias: que los chorros son víctimas de la sociedad, que los trabajadores son de derecha, que si votamos esto somos vivos y que el otro por votar distinto siempre es un pelotudo, que cumplir las reglas es de bobos y que respetar la ley es de poli, que la yuta madre, que la yuta iglesia, que las minas somos todas honestas, que los tipos son todos una mierda, que el periodismo miente si no es lo que miro.
Los valores se negocian, aunque vos no quieras, aunque yo tampoco. La impunidad existe porque lo permitimos, porque siempre hay un juez que vale lo que cabe en un sobre, porque hay un policía corrupto y también hay un docente corrupto y un almacenero que vende merca a los pibes del barrio y uno de traje que roba insumos del trabajo, uno con equipo de gimnasia que roba en su trabajo y uno que se pega al de adelante en el peaje y uno que maneja un micro con una birrita encima porque "no pasa nada, no seas gorra" y uno que y otro que y...
Y así estamos, con una plaza llena de nombres que esperan justicia y de madres, padres, hermanos, parejas y amigos que esperan lo mismo, la eterna deuda pendiente de la sociedad: JUSTICIA.
Ojalá los 11 vayan presos, ojalá Veppo también vaya preso, ojalá los violadores de Anahí se pudran en la cárcel y ojalá cuando un niño muestre señales abusivas contra una mascota u otro niño sus padres entiendan que mañana pueden tener que pasar los martes y jueves llevando empanadas a la cárcel en lugar de estar aprovechando promociones bancarias en el Shopping.
Educación hoy. Justicia hoy.
Por Fernando y por cada víctima de la violencia instalada en nuestro país.
A hacernos cargo.
sábado, 1 de febrero de 2020
Un país con buena gente
viernes, 31 de mayo de 2019
Carta a quien quiera leer
La vida pasa por un lado que no cabe en fotos, que no tiene ciudad ni etiqueta. La vida pasa por cómo te hacen sentir los sentimientos ajenos, los gestos y los momentos ajenos. No es que la felicidad dependa de los demás, simplemente se trata de aprender a recibir todo con amor y no poner categoría a los afectos.
Quizás esté equivocada pero, siendo un cuelgue, con mis tiempos enloquecidos y mis habituales vistos clavados sigo pensando que nada me hace más feliz que saber que las personas en las que pienso cuando algo no funciona o cuando funciona perfectamente son quienes en los éxitos y avatares que les presenta la vida también eligen pensar en mi.
Qué suerte tener gente que te quiso cuando eras tierra y te quiere ahora que sos jardín, el desafío será que el árbol no tape al bosque para no perderse solo en el camino. El desafío será poner los ojos en el cielo sin despegar los pies del suelo.
martes, 8 de enero de 2019
EnojArte
miércoles, 28 de noviembre de 2018
La chispa
Basta una chispa para que una mente arda para que se siembre una duda y florezca la calma, para que vayamos profundo y busquemos el oxígeno que sólo la verdad puede colgarnos en la espalda.
Basta una chispa para acomodarnos la vida, una chispa que sea duda, que sea música, que sea baile pero que arda. Que sea chispa para ser fuego, que sea luz o no sea nada.
Gracias por leerme.
Guada
jueves, 1 de marzo de 2018
Autorreferencial
Tengo casi 30 años, pasé el 99% de mis días con una sonrisa en mi cara. No siempre tuve más motivos para reír que para llorar, pero desde chica, vi a mi mamá siempre con una sonrisa aún cuando yo sabía bien que ya no tenía ni fuerzas para hacerlo, y así entiendo que estar bien no es un regalo de la vida. Es una actitud.
Yo no se todo, no tengo todo claro, no hago ni hice jamás todo bien. Pero lo intenté.
Me inventé mil reglas, todas muy firmes, aunque estos últimos meses traicioné algunas... Ya no se si se justifica que haya sido por amor.
Pero de algo estoy segura, estoy bien. Muy bien.
No estoy atada a nadie. Primero porque el amor no ata, el amor libera, segundo, porque uno se llega a conocer perfectamente, con estrellas y miserias, sólo en soledad.
Viajé sola y descubrí que mucha gente camina con otra de la mano y sigue igual de sola.
Aprendí a leer miradas, a escuchar el ahogo de gargantas desesperadas que gritan de pena sin decir nada... Y una y mil veces más me sentí feliz.
Feliz de estar tranquila conmigo misma. Porque alguna vez estuve con alguien que jamás supo cuales eran mis sueños. Y no busqué que nadie me sacara de allí... Sólo necesitaba encontrarme a mi misma. Darme cuenta de que sin felicidad, no vale la pena nada.
No se todo... es más, no se casi nada pero
hoy se que no existe peor miseria que creer que la lástima es un acto de bondad. No hay nada más triste que conformarnos con las migajas de la vida. No hay veneno que sea más letal que el de apagar los sueños antes de atrevernos a soñar.
sábado, 13 de enero de 2018
Talón, planta y punta
-Así se debe caminar- sentenciaba.
A veces la recuerdo diciendo eso.
En realidad, no la recuerdo a veces sino cuando me pierdo por ahí pensando en cómo no pensar en algunas cosas.
Talón, planta y punta... lo sigo usando. Lo descubrí hace poco. Un paso, otro y voy pensando en cómo apoyo los pies. Algún amante de las terapias nuevas lo llamaría "caminata consciente" o algo así pero para mi es un momento en el que puedo dejar de pensar, lo intento o quizás logro que una manía nueva me permita quitar la atención de mis monotemas.
Talón, planta y punta... mientras hago fuerza para que no se me borre algún viejo recuerdo que necesito conmigo un rato más. Talón, planta y punta... mientras junto todas las respiraciones necesarias que no son necesarias para decidir.
Cada uno tiene su plan de acción para liberarse de su miseria, para huir de su enemigo íntimo que es mucho más peligroso que el que está afuera (si es que existe).
Un paso, otro y estaremos cada día más lejos o más cerca. La distancia y el tiempo pueden ser muy relativos y, aunque alguien asegurara que no es así, me pregunto si sabrá ese incrédulo cuán cerca de alguien se puede estar cuando te sorprende algún recuerdo y cuán lejos de alguien se puede estar aún teniéndolo a tu lado.
Talón, planta y punta para seguir caminando... para que la vida nos lleve al destino perfecto, al menos pensado.
Buen fin de semana a vos que leíste esto sin esperarlo.
jueves, 9 de noviembre de 2017
Indalo
Vamos por partes, dijo Jack.
Leí en varios lugares "que se caguen por trabajar para Cristóbal López".
La verdad es que nuestros jefes son otros (para los que trabajamos en radio).
No se en qué cabeza entra la posibilidad de que presentando un tema de Carlos Vives, o de Los Redondos o uno de The Clash una locutora o locutor pueda ser funcional a una movida política. Muy desacertado.
Por otra parte, me gustaría que también pensaran que los trabajadores de radio no son ese puñado de famosos que todos ven y conocen por su labor en la tele, la gente de radio son productores (que muchas veces ni son mencionados al aire) son operadores de aire y editores, son periodistas, humoristas y locutores que aceptan trabajos que nada tienen que ver con ser funcionales a un gobierno u otro. Hay casos en los que claramente hay fanatismos -ya sea por motivaciones económicas o simple amor al arte- pero no es justo meter a todos en el mismo saco.
Afortunadamente estamos en un grupo grande por lo cual nuestra suerte quizás sea mejor que la de los trabajadores de Radio América que tienen a sus jefes gastando fortunas por el mundo mientras ellos quedaron en la calle.
Durante años se ha cobrado cada sueldo en tiempo y forma pero esta vez hubo una demora que tuvo (como debe ser) una reacción y solidaridad instantánea entre quienes estamos en este medio y los oyentes que son quienes nos eligen pero también es justo decir que nuestros aportes jamás fueron realizados y no hemos sido lo justamente responsables en exigirlo, quizás por miedo a una respuesta que haga sentir inestable nuestra continuidad laboral, quizás por ignorantes. Eso es algo que nos deben a todos... aportes.
Sigo pensando igual. Nos falta educación y conocimiento de toda la historia.
Por lo pronto, considero miserable que Tinelli se sienta afectado como cualquier trabajador, principalmente porque no olvido que cuando acudió a Indalo para rescatar Ideas del Sur, muchos trabajadores quedaron en la calle y nadie fue solidario con ellos. Tinelli es un empresario de los medios, pero empresario al fin y la SUTIL diferencia entre él y un simple trabajador radica en que lo que para un trabajador común es el "dinero para vivir" para él es una cena con su familia en algún restaurante cool al estilo "cheta del Delta". No es que quiera ser grosera porque no lo conozco pero a veces lamento que algunos ex pobres olviden que estando abajo la cosa no es tan linda.
La cuestión es simple, algún chorro de alguna manguera se cortó. Yo no fui parte de ningún negociado como no lo han sido mis pares, pequeñas hormigas que trabajamos muy abajo de la mansión que se ve desde afuera, por lo tanto no tenemos por qué sufrir los costos de las acciones de gente que vive del producto del trabajo conjunto.
Los sueldos fueron acreditados en gran parte ayer pero el clima que se genera es de bronca y angustia. Por eso te pido que no te confundas, los trabajadores somos los que pasamos las Fiestas acá adentro para seguir haciendo lo que nos gusta. Somos los que no conocemos feriados la mayoría de las veces y muchas oportunidades vas a ver que otros se llevan los laureles de gente que jamás escuchaste nombrar. Este reclamo no es de Kirchneristas sino de trabajadores que son mucho más que aquellos que se hacen famosos por fanáticos políticos. No te confundas y no nos confundas.
La fiesta la pagamos entre todos. Se quiera o no se quiera, cuando las cosas no se hacen bien, algún día se termina rajando el jarrón.
Ojalá se solucione esto, dudo mucho que el pueblo quiera asumir los gastos de un multimedio... los grosos ya tienen cuentas abultadas, nos restará a nosotros pagar los platos rotos.
Gracias por leerme.
Gracias por entender que no somos todos lo mismo
sábado, 26 de agosto de 2017
Sin pasión
Sin pasión... un entrenamiento será sólo una rutina.
Sin pasión... se puede tocar un instrumento y morir abrazado a él sin haber conocido jamás la magia que esconde la música.
Sin pasión se puede vivir y morir al lado de alguien sin haber sentido nunca que cada día es posible enamorarse de la misma persona, porque la pasión nos mantiene tan puros que podemos sorprendernos de la persona que elegimos como si recién la descubriéramos.
Sin pasión... las cuerdas de una guitarra se vuelven una cárcel, un micrófono se vuelve un puente roto entre dos...
Sin pasión... la danza pierde la capacidad de alzarnos en vuelo, las profesiones se vuelven tramites, sellos, matrículas y recetas.
Sin pasión... las personas pierden el rumbo de sus sueños, se conforman con lo que les muestra cualquier espejo.
Hacen de la vida una costumbre y de cada amanecer... tan sólo un día menos.
Sin pasión... un día descubrimos que nos pusimos viejos, que por no arriesgar y no amar cada gota de vida con locura, fuimos quemando etapas y tiempo. Dejamos sueños, nos conformamos y también nos morimos de miedo.
Sin pasión... Sin pasión la vida sólo es tiempo.
jueves, 17 de agosto de 2017
Algún día, quizás
Mientras nos repetimos en silencio palabras de auto convencimiento, se nos pasan otras cosas mucho menos importantes que la felicidad pero más seductoras... quizás. Qué habrá después? Cómo se sigue? y la marcha, lentamente, va siendo menos intensa, menos convincente, menos honesta. Apenas si llegamos a rozar con la punta de los dedos el picaporte, lo miramos y de ahí al suelo nuestra mirada se hunde. No es cobardía. Es miedo. El miedo y la cobardía son amigos pero no son lo mismo.
Volteamos y ahí está todo igual, ordenado, fijo, inmóvil... notas viejas en la heladera, más recuerdos que sueños, más lágrimas que risas, más olvido y en lo propio, cada vez más extraños.
Nos acostumbramos a recibir y no aprendemos a dar. O quizás al revés.
Vuelan las notas que nadie nota, vuelan los gestos que nadie agradece, vuelan las palabras que se dicen y que no tienen respuesta. Entonces uno vuelve con la memoria a esos momentos en los que sintió que alguien había entendido de qué se trataba verdaderamente el amor. Se rompe la fuente y brotan los sentimientos que no tienen a dónde ir. Regamos nuestros propios labios con la sal de lo que nos hace sentir a medias.
Volvemos a mirar la puerta y nos preguntamos qué nos frena.
Nadie contesta, nos aturde el silencio. Sabemos que no hay tiempo, nunca lo hay demasiado. Nos sentamos, el sol cae y nos decimos en voz alta "afuera está nevando". Miramos por la ventana, prendemos un cigarro y mientras el humo escapa, nosotros simplemente miramos.
"Mañana será otro día... todos pasan por estos estados" argumentamos para convencer a ese pedacito nuestro que pelea vehementemente intentando salvarnos.
Algún día, quizás.
domingo, 6 de agosto de 2017
Buenas compañías
No. Sí. Bueno, la diferencia es imperceptible.
Los granos de arroz no son todos iguales a menos que queramos creer eso. No son todos iguales, a menos que no tengamos tiempo para mirar uno detenidamente y luego cederle las mismas chances a otro grano del montón.
Nada es exactamente igual, de alguna forma sería justo preguntarnos si esa capacidad de empardar todo o esa incapacidad de diferenciar algo se pueden modificar para volvernos mejores personas, mejores maestros, mejores comunicadores, mejores hijos, mejores novios, amantes, mejores humanos.
¿Valen más mil regalos o uno deseado?
Es evidente que podemos llenar nuestras vidas de compañías que no tengan sentido alguno, podemos hablarle a un ente, podemos recibir regalos de a montones de gente que -teniendo todo para conocernos- nos desconoce porque así lo decide.
En este mundo de tantas soledades me duele tener suposiciones con olor a certeza de que muchas de las personas que conozco están solas porque están más preocupadas en cumplir con los requerimientos frívolos de los de afuera que en experimentar la tranquilidad de haber reconocido en un planeta tan lleno alguien que pueda brillar aún cuando las luces se apagan.
Cada vez que veo un meme con la Princesita Karina y el Kun, me pregunto cuántos de los que se ríen de ellos dos hubiesen sobrevivido a una relación en la que desde el minuto cero te están insultando por pesar 10 kilos más de lo que pretende el lector (que difícilmente cumpla con los patrones de belleza que le impone al resto). No le perdonamos nada al demás, escupimos estupideces para intentar convencer sobre una realidad que no tenemos ninguna obligación de vivir.
Yo nací en Recoleta, viví algunos años en Bella Vista, luego viví en un barrio muy humilde de José C. Paz, volví a Bella Vista y nunca olvidé que en aquel barrio que dejé atrás conocí a una de mis mejores amigas hasta el día de hoy, no olvido los ejemplos de trabajo y amor que veía en las familias del que fue mi barrio por tan poquitos años, no olvido a los hermanitos del viejo almacén de la esquina: Rosario, Pico, Baco y cuatro hermanos más. Supe que se convirtieron en profesionales y aunque no se nada más que eso, me emocioné cuando la vida adulta me cruzó con esa noticia. Yo había sido testigo de que la humildad y el sacrificio dieron frutos dignos de resaltar (lamento no recordar el apellido de ellos).
Vacacioné en Gualeguaychú, en Mendoza, conocí hosterías, hoteles, dormí en el piso de la habitación de los tíos que nos abrían sus puertas cuando aparecíamos sin avisar. Vacacioné en Las Toninas y me importó tres carajos si era cool o no porque a los 16 años, estar con mis amigas era un plan nuestro y lo vivíamos para nosotras y no para el resto. Fui a buenos colegios y eso no me hacía sentir más que nadie, me hacía sentir responsable de honrar el esfuerzo de mis viejos que querían brindarnos lo mejor.
Me tocó la cabeza Slash cuando era una pequeña. A los 17 años estuve charlando con Liam Gallagher mientras trabajaba cubriendo el puesto de mi abuela en uno de los hoteles más lujosos de Retiro (trabajo que hacía ilegalmente porque para mi abuela las reglas debían ser rotas de vez en cuando y especialmente cuando a ella le convenía para irse de vacaciones jaja). Me quedo con los mates que compartí con Nico y Nacho cuando tocaban la puerta de casa a las 7 de la mañana después de sus juergas bolicheras, me quedo con los asados en el patio de casa, sentados en sillas una de cada puerto porque éramos demasiados como para poder conservar la estética y porque nos importaba más amanecer juntos el último día de clases que preguntarnos si ese era un encuentro de nivel o no.
¿Qué carajo es el "nivel" si uno es proporcionalmente infeliz?
Usé "carajo" dos veces y no me enorgullece usar lenguaje soez porque creo que si al escribir tengo tiempo para pensar dos veces las cosas, es propicio hablar bien. El asunto es que veo tantos infelices ahí afuera que se me estruja el estómago de ganas de gritarles!!!!!
Loco!! Abrazá a tu mamá, a esa que te parió o la que te lleva en el corazón desde la primera vez que te vio. Perdoná, perdoná y perdoná porque alguna vez vas a necesitar que te perdonen y porque perdonar hace bien!!! Hace tan bien que un día te vas a dar cuenta de que te olvidaste qué fue lo que te hizo enojar! Estás en tu cama mientras te cruzás con este texto? Estás solo? Pedile al universo lo que quieras que Dios o eso en lo que creas nos escucha mejor cuando estamos en soledad. Estás con alguien? Si es la persona que le hace bien a tu mundo, dale un beso, así... de la nada, sin motivo, porque no hay motivo para querer, no hay motivo para decirle al otro lo que sentís, no hay motivo pero hay tiempo y eso es lo que no tenés que perder, el tiempo.
Soñá pero no lo cuentes porque la envidia tiene sueño liviano!
Pensá dos veces antes de decir las cosas porque a veces dejamos que nuestra miseria salga con más facilidad de lo que salen las cosas que verdaderamente valen la pena.
Te enamoraste del verdulero y sos una "nena bien", que te importe poco lo que diga el resto. No vinimos acá para cumplir los mandatos de un puñado de frustrados que quieren contagiarnos.
Que los kilos no te definen, que tu color de piel no te pone de un lado o del otro de la intelectualidad, que seguir a la manada no está bien ni mal, que los billetes no tapan los agujeros del corazón, que ser fiel no es una condena y dejar de serlo no es un delito porque primero hay que saber que al único que le debemos eterna fidelidad es a ese/a que vemos en el espejo!
Algún día vamos a entender que las fotos perfectas están llenas de efectos porque lo perfecto no puede ser retratado jamás.
Te deseo gente de "nivel"... gente que nivele tus emociones, que nivele tus ansiedades, que nivele tus sueños y que nivele tu energía para que llegues siempre a donde quieras llegar.
En fin... un divague en voz alta. Gracias por leerme.
jueves, 22 de junio de 2017
Anselmo
Ser solitario y estar solo no son lo mismo, me alegra ser lo primero y no conocer lo segundo. De alguna forma vale la pena preguntarse si cuando todo cae alrededor y dentro de uno, va a haber alguien ahí afuera intentando darte una mano desesperadamente como si se tratara de una cuestión personal.
Desconocer algunas personas nos hace conocer a otras y ese es un negocio que ningún ser de buena cepa debería perderse como experiencia.
No están siendo los mejores tiempos. Eso es real. De alguna manera estoy confirmando que es demasiada alta la proporción humana que despierta cada día con la leve sensación de que cuando el juego termine, irán a parar a un lugar distinto al que irán a parar en verdad. Todos: reinas, reyes, caballos y peones terminaremos en la misma caja, con la luz apagada y de cara a nuestra propia miseria.
Alguna vez leí por ahí que uno ha de mirar desde arriba a otro sólo si es para ayudarlo a pararse y sin dudas es así.
Anselmo era un viejito que dormía en la vereda del nuevo Mercado de Pulgas cuando yo trabajaba en la trasnoche de Aspen. Si yo llegaba más de media hora antes, me quedaba en Dorrego y Córdoba tomando un té con limón para paliar el frío y la hostilidad de la noche, habían sido años de muchos cambios, de realizaciones y de mucha música calmando mis fieras. A veces, cuando se llega a donde uno no sueña el cariño con el espejo nos nubla la vista y es algo a lo que le tengo mucho miedo.
Recuerdo que aquel lunes posterior a despedir a mi abuela recordé que en la vereda había un viejito que parecía no importarle a nadie, incluso no me había importado ni siquiera a mi que era testigo de su paisaje nocturno. Aquel día antes de irme de mi previa laboral, lo recordé a él y recordé su cajita de cigarros siempre cerca, pedí un café para llevar y unos rubios y salí con mucha ansiedad para encontrarlo. Allí estaba, tapado, con la cabeza apoyada en un almohadón amarrado a su carro... me acerqué con algo de miedo -lo confieso- y le dije: Hola amigo! Él se sobresaltó moderadamente y lo primero que hizo fue peinarse con las manos. Sentí ternura. Me hinqué sobre mis rodillas y -mientras le daba el vasito de café y los sobres de azúcar- le dije: "esto es para vos, hace mucho frío... no?". Él asentía con la cabeza y dejaba brotar un dejo de timidez que hacía que sus ojos negros brillaran mucho más en su rostro nevado por el paso de los años. Por un momento creí que estaba emocionado y para romper la nostalgia de un posible gesto de amor pasado golpeando su memoria le dije: ahh ya me olvidaba!!! estos cigarros (aunque hacen mal) son para vos, no fumes mucho!" Él se sonrió y me dijo "Gracias nena". Le acaricié el brazo y me paré para ir a mi cálido estudio de radio. -Me llamo Guada y vos? -Anselmo, me llamo Anselmo. -Hasta mañana, Anselmo!
Me fui con más cosas en el corazón de las que jamás había tenido. Quizás fue mi forma de acariciar a la distancia a mis abuelos. Quizás, sin saberlo, lo hice más por necesidad propia que por la necesidad de él. Me llevé su sonrisa y me hizo mucho más ameno aquel momento. Él no tenía nada, no tenía ni la mirada de los que pasábamos esquivándolo como se esquiva un pozo. Yo tenía mucho y no lo estaba viendo.
El poder es relativo. La generosidad también.
Siempre hay alguien arriba nuestro.
Siempre hay alguien debajo.
Siempre cambiamos.
Siempre cambian las circunstancias.
Todos vamos a ser recordados por lo que fuimos con y sin poder, generosos y avaros.
Lo bueno de estar abajo es descubrir cuánta gente te recuerda bien o no. Lo bueno de estar arriba es saber que es posible doblar las rodillas para ponernos a la altura de los otros: los menos suertudos, los locos, los que no quieren ser parte del sistema, los que se escaparon de todo.
Desde junio de 2013, cada noche teníamos nuestra cita breve. Un chocolatín, un café, un paquete de galletitas, unos cigarros. El 31 de diciembre fue mi última trasnoche y cuando pasé para verlo, lo saludé y le conté que esa sería mi última visita... brindamos con dos latas de gaseosa y le dije: Gracias por todo, Anselmo. Él no entendió mi agradecimiento. Nunca supo que me enseñó muchas cosas que jamás voy a olvidar.
Estos no están siendo los mejores días pero creo que por algo lo recordé a él. Quizás porque estoy viendo varias rodillas dobladas para ayudarme a andar. Será cuestión de no olvidarme jamás algunos nombres, algunas caras, algunas palabras. Será cuestión de celebrar cualquier avatar que ponga a prueba el valor innegociable de la libertad.
domingo, 21 de mayo de 2017
Vida
Los desvelos tienen nombre. No de alguien únicamente. A veces son vidas de las que no sabemos nada.
El ser humano tiene en el mismo ejercicio de su libertad la posibilidad de arriesgarse o no. Desde afuera, con los supuestos ajenos es fácil decidir pero cuando nos vemos obligados a dibujarnos en eventuales situaciones, corremos riesgos.
Escuchar lo que no queremos, de la boca que jamás hubiésemos querido, nos deja ante la obligación de decidir arriesgarnos o no.
Dice la frase "el que avisa no traiciona" y es esa, quizás, una forma de suspendernos en el tiempo y en un espacio al que -depende la circunstancia- podemos dejar de pertenecer rápidamente.
Si sucede, ya sé lo que pasará.
Puede suceder.
Sin embargo uno insiste en creer que las cosas quizás no vayan a ser tan hostiles, pero en el fondo sabemos que lo serán.
Luego llegará el tiempo de los culpables, miraremos para otro lado.
Lo que era bueno, ya no lo será tanto.
En este mundo en el que evangelizar filosofías baratas de mentes disociadas del corazón es tan recurrente, algunos no deberíamos exponernos tanto.
Le tenemos miedo a algunas palabras y otras las escupimos como dardos sin sentir espanto.
Decidir... esa es la historia.
viernes, 12 de mayo de 2017
La puerta
La vida es eso. Cuando uno abre una puerta siempre espera algo: los pesimistas, algo que los ahuyente, casi como si fuera un mecanismo de defensa que los aleja de cualquier nueva oportunidad o riesgo (para estar a tono con la naturaleza pesimista). Los optimistas suelen desilusionarse a menudo pero tienen un plan B para hacer que la decepción sea revertida con alguna idea creativa que termine haciendo que todo luzca como esperaban.
Las puertas fueron hechas para separar lugares, para apartar ambientes, para que cada uno pueda ser un lugar en sí mismo aunque esté dentro de otro gran espacio. Es la vida misma.
Cuando abrimos una puerta nos estamos dando la oportunidad de encontrar nuestro lugar en el mundo: la puerta de una universidad, de un auto, de una casa, de un café. Quizás después de la puerta que abras hoy, tu vida cambie para siempre ¿lo pensaste?
Quizás lo único necesario sea hacerlo con la convicción de que más allá del resultado, la intención es que sí funcione.
Que no haya puertas a medio abrir por las cuales pasen cosas pequeñas que estorben o por las cuales cualquiera puede espiar el íntimo momento de uno mismo abrazando sus sueños.
A veces son muy necesarios algunos portazos, aprender a dejar en el pasado lo que es del pasado, aprender a acotar el mundo a presencias de calidad porque en la moda como en la vida, menos siempre es más.
Es cierto que la vida nos puede sorprender, pero de alguna forma tengo la impresión de que eso no sucede hasta que no podemos desligarnos de esas viejas costumbres, de personas que no nos dejan nada y que se quedan ahí paradas, bajo el marco de la puerta, haciendo que la luz entre a medias y dejando en nuestra retina una imagen que se nos clava como una espina.
A veces son necesarios algunos portazos, aprender a dejar en el pasado lo que es del pasado, aprender a acotar el mundo a presencias de calidad, a presencias reales, a presencias genuinas. La gente indicada no va a darnos beneficios, va a hacernos mejores personas y eso es algo que queda para siempre. Aún esos que nos hacen mejores personas, cuando se van, cierran la puerta porque hicieron su tarea.
No se trata de terminar mal. Se trata de terminar. Cerrar la puerta a lo viejo para descansar, volver a abrir la puerta y dar así, paso a lo nuevo.
Cerrá tu puerta. Acostate. Mirá el techo y decí: "estoy list@ para lo que viene". Así será. Mañana será otro día, aparecerán otras puertas y detrás de cada una de ellas, una nueva oportunidad.
Voy a estar deseando que elijas la mejor.
Por cuestión de respeto no voy a dar el nombre de las dos personas que me inspiraron estas líneas pero, conociendo mucho a una y casi sin conocer a la otra, GRACIAS.
Nada de lo que viven los demás pasa por mi costado sin ser un mensaje.
sábado, 6 de mayo de 2017
Ahí viene el sol
No es que no haya visto estos colores antes, no es que sea este el mejor cielo, no tiene nada de especial (astronómicamente hablando). Lo especial tiene que ver con cómo lo veo hoy.
Hay una frase que repite alguien a quien adoro y dice "uno conoce a la pareja de uno cuando se separa" y si bien no puedo dar demasiada fe sobre este comentario, sí creo que tiene que ver con el sabor de la despedida y con la forma en la que actuamos cuando algo ya no funciona.
Tener que despedirse es una forma de matar algo nuestro, es saber que nos va a faltar parte de nuestro folklore, de nuestra falaz armonía que está abrazada siempre más al miedo que a los propios deseos. Es que en las despedidas se siente miedo más allá de cualquier convicción.
Hoy miré el cielo y se veía distinto, como más encendido, como más vivo, como si quisiera demostrarme que es lindo y está ahí para mi, como si quisiera implorarme que no lo cambie por otro cielo. Parece una locura pero las despedidas, en definitiva, son eso. Tener que decir "adiós" es una forma de crecer, ya lo dijo Cerati y a veces es parte de elegir lo mejor, de quedarnos con lo que nos representa un desafío, con lo que nos va a obligar a romper algunas costumbres porque algo mejor nos espera.
Ahí viene el sol, amenaza con mostrarme su mejor versión, con darme su calor un día más para que no me olvide jamás que fue mi compañía muchas veces, que fue testigo de cosas que ni yo misma se; viene feliz porque sabe que siempre le agradecí que estuviera.
Ahí viene el sol y se me llena la retina de imágenes de los momentos en los que fui muy feliz. Sólo vienen esos momentos y esa es una elección inconsciente de lo más atinado que puede sucederme hoy.
De fondo, la voz de George Harrison me acaricia los oídos y me deja soñar un rato más. Me invita a pensar en los motivos que hubo para que cada cosa sucediera, porque por más Dios y estrellas en el cielo, el camino se hace andando. Tuve muchos motivos, muchos sueños que parí en este mismo balconcito que hoy veo tan perfecto.
Me invade una pregunta: ¿debería uno irse de los lugares en los que se animó a soñar grande? y la respuesta llega con este sol. Por supuesto que sí, porque hay mucho más ahí afuera.
Mientras algunos buscan ganarle a otros, yo sigo la batalla más dura pero la única que me importa. Algún día voy a mirarme al espejo, voy a tener mis ojos grandes llenos de arrugas, voy a tener mis aritos de perlas, voy a sonreír y voy a decir "siempre elegí bien, gracias Dios". Uno no se puede equivocar demasiado si entre tanta lógica le da lugar al corazón.
Me deseo un buen viaje... a muchos lugares en los que brille el sol, a muchos lugares en los que siempre haya algo por aprender y gente a la que admirar, a lugares donde podamos pasar largas horas con amigos de esos que siempre saben estar, a muchos lugares en los que la gente "importante" valga por lo que guarda en esa caja fuerte a la que llamamos corazón.
jueves, 4 de mayo de 2017
La ballena azul
En las últimas horas, la caída de WhatsApp casi deja sin aliento al 90 por ciento de los usuarios que, por lo que duró la caída del servicio, se empezaron a preguntar qué era lo que pasaba antes de que existiera esa red social, qué hacían. Cada uno hace de su vida y su tiempo lo que quiere, así que es irrelevante mi opinión en algo así de subjetivo, sin embargo no deja de ser llamativa la reacción generalizada ya que hay gente que pensó en demandar a la empresa por la caída de la prestación como si se tratara de una falla en la cobertura de una prepaga ante una situación de emergencia particular.
Otro de los temas que está acaparando la escena de las comunicaciones y que despierta opiniones encontradas es el fenómeno "13 reasons why". Es una serie original de Netflix que cuenta con la producción y la -ahora- defensa de una de las mega estrellas del público adolescente Selena Gómez.
13 REASONS WHY relata la historia de una joven que decide suicidarse y dejar audios para que los "aparentes" responsables del bullying que la condujo a encontrar una salida en el suicidio fueran entendiendo que sin sus conductas, ella no se hubiese quitado la vida.
El tercero y (para mi) más importante de los temas tiene que ver con Blue Whale o La Ballena Azul, un juego que invita a los participantes a formar parte de una especie de sociedad secreta en red donde los jóvenes que son aceptados reciben instrucciones de diferentes retos (50 según detallan algunos medios) que ponen en riesgo sus vidas pero que, al ser superados, deben ser reportados al administrador del sitio mediante una prueba de vida. La culminación del juego está representada por un sacrificio humano propio, previa publicación en las redes sociales de un mensaje del tipo "...soy sólo un fantasma", "este es simplemente el fin", "el sentido se pierde" o simplemente "la culpa es de la ballena".
El origen del nombre se remonta a un dato de la naturaleza, la ballena azul busca encallar cuando ya no tiene más fuerzas y decide morir. De alguna forma, el nombre intenta representar la voluntad de los que buscan ingresar al juego, jóvenes que no encuentran amor ni comprensión y que en el afán de pertenecer terminan en este macabro ritual. No es absurdo que esta práctica sea destinada a adolescentes, aprovechando la confusión, la tristeza, la incomprensión, la dificultad misma que conlleva atravesar esa etapa de la vida.
Muchos padres están desesperados y se preguntan ¿Cómo es posible que un chico ingrese en eso? o lo que es peor, piensan "mi hijo no entraría jamás en algo así". Quizás sea ese el mayor error. ¿Quién sabe lo que pasa por la mente humana? Digamos que con ver las noticias, basta. Cada vez que alguien comete una locura, no falta el testigo, el familiar, el amigo, el vecino que dice "jamás me imaginé esto, era una buena persona" y en ese caso estamos hablando de adultos.
"Problemas de chicos, problemas chicos" dice la frase. Ya no es una cuestión de edades. Los jóvenes están años luz de ventaja sobre sus padres. Entienden de tecnología, de privacidad (cuando quieren esconder algo) y entienden mucho mejor esto de "buscar pertenecer".
El juego nació en Rusia, el autor es un joven de 21 años. En nuestro país es mayor de edad pero si lo pensamos detenidamente, es un adulto primario, está más cerca de la edad de las "víctimas" que de la edad de cualquiera de nosotros. Cuando le preguntaron a Philip Budeikin (21) por qué había creado esto, él respondió:
“Sí. Realmente lo hice. No se preocupe, usted entenderá. Todo el mundo va a entender. Murieron felices. Les di lo que no tienen en la vida real: calidez, comprensión y comunicación”.
De todo el asunto, la respuesta de él, más allá de lo siniestra y escalofriante, termina confirmando que estamos rodeados de gente vacía. No importa si son padres, hermanos, amigos, familiares o simples contactos en las redes sociales. El marido coqueteando en Facebook con alguna mujer, la mujer buscando a su primer amor en Twitter, los hijos con la cabeza pegada a la pantalla las 16 horas que están despiertos, los novios de la mano y ocupando la otra con WhatsApp.
Nos juntamos con otros para llenar el vacío que nos dejan las redes sociales, cuando la lógica sería espectacularmente inversa "llenar el vacío de no estar con los que queremos usando las redes sociales".
Yo no me preguntaría tanto por qué un chico de 21 años captó la atención de tantos adolescentes sino, por qué no somos capaces de valorar las cosas que decidimos -por soberbia- llamar "simples" de la vida. Qué no nos asombre que otro se lleve lo que no vemos.
Es cierto, hay relaciones que van a durar mucho gracias a las redes sociales. Es cierto, ahí mostramos sólo lo que nos gusta de nosotros. Es cierto, ahí somos impunes. No nos importan los sentimientos, no nos importa el sufrimiento ajeno. Si alguien se droga lo estigmatizamos pero jamás nos preguntamos por qué, hablamos a sus espaldas pero no somos capaces de usar estas mismas herramientas para decir "estás bien?, nececitás que hablemos? un abrazo?" Es cierto... "garpa" mucho más mostrar la frivolidad aunque el 50 por ciento de las personas se sienta sola en sus proyectos y sienta que no ve su futuro. Es cierto todo.
Estamos demasiado ocupados.
No nos extrañemos si un día, al levantar la cabeza, nos damos cuenta de que estamos realmente solos.
viernes, 28 de abril de 2017
Ella
Con cada muerta se alimentan las religiones y se leen discursos que hablan de lucha y de "vamos pibas" como si estuviéramos todos locos! No es ciencia ficción. Estamos a años luz de las soluciones porque hay más diseñadores y publicistas pensando frases de impacto que abogadas, fiscales y juezas con ganas de llevar el cambio necesario al lugar indicado. Que queremos que sepan lo que es el feminismo, está claro. Que queremos arreglar este espanto, no.
Algún tiempo atrás alguien comentaba en una vieja publicación que hice: "amo tu lucha, amo verte indignada, amo..." . Pura poesía. Eso fue hace 6 meses. Del 1ro de abril a hoy van 27 mujeres muertas (en su mayoría luego de ser violadas).
Con todo respeto, lucha es la que cada mujer batalla sola minutos antes de morir. El resto es decorado. Tan decorado como soy yo en esta historia.
Cuando murió Micaela todas las fotos de perfil eran de ella con la remera del #NiUnaMenos pero antes, mientras la buscaban sus padres, no compartían su foto. El amarillismo nos supera.
Desapareció Araceli y por ser una piba de San Martín se trató el caso con el desprecio que reciben "los del conurbano". O debería decir "recibimos".
Lamento mucho seguir sintiendo que llevamos esto a un costado fanático que resalta aún más nuestra debilidad ante los ojos de quienes son capaces de tratarnos como cosas. Hacernos sentir poderosas nos convierte en minas que van a la calle a inmolarse porque no hay un sistema legal que nos ampare ni nos proteja.
Matar es demasiado barato en nuestro país. Mientras siga siendo así, todos podemos aparecer en bolsas, en cajas o simplemente no aparecer.
No pasa un mes desde la aparición del cuerpo de Micaela y ya estamos ante otra noticia, que por reiterada, pareciera que va perdiendo su cualidad de espanto. En el medio hubo muchas más y no nos alcanza el tiempo para aprendernos los nombres.
La moral humana es nuestro héroe y nuestro verdugo. Cuando suceden casos que estremecen a la sociedad se oye un sollozo que corea con indignación un "qué hijos de puta". En plural. Porque sabemos que son los que son y son los potenciales. Si por casualidad alguna persona se dejara llevar por la ira y pidiera pena de muerte, saldrían muchos a decir que no porque quitar la vida a otro es una barbaridad y porque Dios... y porque "para algo está la justicia".
En el medio aparecen los análisis discursivos que sostienen que decirles "hijos de puta" es otro abuso contra el género. Nos deja pensando, sí. Definitivamente no cambia la historia. Todo sigue este curso deprimente.
Para mi la justicia no existe más que en el obrar de cada uno de nosotros, con nuestras reglas, nuestras miserias, nuestros resentimientos, nuestras sobras humanas. Lo que existe es una ley, que fue escrita en tiempos remotos en los que ser una porquería humana no era tan grave en algunas circunstancias y donde ser un criminal muchas veces dependía del tipo de víctima. Los tiempos cambiaron, algunas leyes también, pero mientras haya quienes defiendan legalmente a criminales, las penas serán leves y seguirán siendo el principal motivo de semejante avalancha de abusos.
En Argentina tipos como Pierri defienden a tipos como Mangieri, sabiendo que el portero fue un tirano que robó algo que nunca va a poder devolver, una vida. Entonces es cuando me pregunto qué pretendemos como sociedad si la regla con la que medimos las cosas no tiene que ver con la vida sino con quién es el asesino o quién es el asesinado. No evolucionamos mucho con respecto a aquel momento en el que los esclavos eran negros porque "los negros servían sólo para ser esclavos".
No te metas. No hables de esto porque no te conviene, no digas lo que pensás porque te van a putear, no te metas con las agrupaciones porque te van a saltar a la yugular. Y así estamos.
Estos seis meses se llenaron muchas plazas y calles y hubo muchos carteles rosados y se repitió #NiUnaMenos pero no deja de ser una publicidad y, perdón, pero es mi sentimiento y mi pensar. De qué sirvió? De qué sirve? Tenemos un Congreso lleno de estúpidos y estúpidas (que para el caso es lo más triste) que decretan el día del vino con celeridad pero que están rogando cumplir su mandato para librarse de elegir lo que necesitamos de verdad.
Obvio que nos van a matar, la muerte en nuestro país es la peor epidemia. Me permito creer que esto no tiene que ver con el género sino con el status. Muchos de los que hoy se horrorizan con estos casos no dijeron nada cuando el retrógrado dueño de prostíbulos Zaffaroni consideró que una violación con la luz apagada resultaba una vejación "no tan traumática" refiriéndose al caso de un menor abusado. No me queda otra opción más que pensar que somos un par de monos con telefonía de avanzada, aparentando y transcurriendo miserablemente; todo lo pasamos por el tamiz de la política y todo lo llevamos a ese lado pero no desde una mirada aguda y crítica, sino desde una mirada futbolera, como si se tratara de bandos.
Hace pocas horas encontraron un cuerpo enterrado en la casa de un hombre que había sido citado a declarar por la desaparición de Araceli. Los medios publicaron su cara y le taparon los ojos. Me conmueve y me llena de ternura cómo se cuidan ciertos detalles. No le publiquemos la cara, mirá si el cuerpo no es de Araceli y nos hace juicio! Finalmente era ella. Me quedo en el tratamiento de la noticia, no hay noción de lo importante. Buscamos a Araceli, si en el proceso se encuentra otro cuerpo en la casa de un sospechoso, ¿por qué lo cuidamos?
A ver!!! Tiene un cuerpo enterrado en la casa!!! Un cuerpo enterrado!!! Un cuerpo!!!
¿Qué nos pasa que no podemos poner el foco en las cosas importantes?
¿Por qué cuidamos la identidad de gente que no sirve para nada?
¿Cómo es posible que en estos tiempos de tantos logros femeninos, no podamos -con la cantidad de mujeres que llegaron al Congreso- meter presión seriamente para endurecer las penas?
¿Qué problema hay con "endurecer"? ¿Qué trauma tiene esta sociedad con eso?
¿Por qué estamos tan inundados de indolencia?
Vengo con mucha angustia porque hace días fuimos testigos de la impunidad con la que Pablito García Aliverti llegaba y se iba manejando del lugar al que debía llegar -como mínimo- avergonzado por ser asesino de un tipo que iba a trabajar. De todos los colegas que suelen opinar sobre actualidad y realidades sociales, sólo un puñado se pronunció al respecto. Debimos repudiarlo todos! Es un impune que llevó medio cuerpo humano dentro de su auto durante kilómetros sin siquiera parpadear. Ese estúpido sigue manejando!
Ahí está mi concepto de justicia. Justicia sería que él mismo no quisiera manejar aunque las leyes se lo permitieran. Sería la justicia de su humanidad tratando de alejarse de un error que le quitara el sueño. Pero no pasa. No pasa porque estamos invadidos de gente espantosa.
Manejás borracho y todos te festejan.
Te drogás en fiestas electrónicas y sos cool, te drogás en una bailanta y sos una reventada que merecía morir.
Autos en las rampas, acomodo en todos lados, falsos arrastrándose por lugares de privilegio, tipos garcas, poderosos que compran todo (incluso vidas), gente que ama tener esclavos disfrazados, resentidos...
Todo depende. Siempre depende. Como decía mi abuelo: Si tengo dinero en el bolsillo van a decir "Raúl está alegre", si ando pobre dirán "Raúl es un borracho de mierda".
Perdón, es injusto este detalle porque los que lo van a leer son justamente los otros. Esos a los que les duele Araceli, Micaela, Reinaldo Rodas, Lucía, Candela Rodríguez, los que no olvidan a María Cash, a Diego Peralta, a Julio López.
No me da miedo decir que quiero penas más duras. Juicios ejemplares.
No es justo que manejar borracho, atropellar a alguien y llevarlo 17 km incrustado en el parabrisas del auto tenga como pena 4 años de prisión.
No es justo que un violador reciba una condena de 5 años. No es justo que a un violador se lo libere antes por "buena conducta" porque eso nos obliga a asumir que los jueces son estúpidos. ¿Qué violador se portaría mal en la cárcel?
No es justo que no tengamos un político honesto! ¿Se dan cuenta? No es justo porque yo conozco gente honesta, gente capaz, gente honrada. ¿Por qué siempre ocupan esos lugares personas que no tienen facultades ni intelectuales ni "morales" para hacerlo?
No se trata de partidos políticos!
Se trata de nosotros!
Estamos jodidos. Por eso, nena: si leés esto, avisale a tus padres a dónde vas, quienes son tus amistades. Estás sola. No seas carne de cañón de este mundo mediocre que te toca. Allá afuera van a decirte cosas ue te van a hacer sentir invencible pero sabés algo? No es así, esa es la ilusión que tenemos las mujeres más grandes. A vos te toca aguantarte este conglomerado de discursos facilistas que van a tener mártires desparramados por todos lados, mártires entre los cuales podés incluirte. Cuidate hasta que podamos arreglar este mundo para vos o para tus hermanos menores.
Me quedo deseando que en un futuro haya menos jueces por legado familiar y más gente con ganas de trabajar por el otro.
Once años atrás fui a denunciar amenazas tales como "vas a aparecer en una zanja" "te voy a llenar el estómago de plomo" y otras barbaridades. El que me recibió en la comisaría de Bella Vista nos dijo a mi madre y a mi "del dicho al hecho... no se haga problema señora que éstos no hacen nada". Mi mamá le dijo que a ella no le importaba su opinión, que tomara la denuncia. Yo fui afortunada al tenerla a ella. No todas las chicas tienen la misma suerte pero una década después siguen contestando lo mismo quienes nos deberían proteger.
Hay que cambiar muchas cosas. Demasiadas.
De egoísmo ya tuvimos bastante.
Pensaba de qué sirve que yo esgrima acá mi pena o mi indignación... en este ir y venir de ideas y de rostros que se van a quedar para siempre, se me ocurrió proponerles algo: pidamos un plebiscito para solicitar con urgencia una modificación del Código Penal para aumentar la duración de las penas impuestas. Que "cadena perpetua" sea una certeza de que un violador no va a volver a salir y de que, el que matá no lo hará nunca más.
Es nuestra deuda social con cada víctima.
martes, 25 de abril de 2017
Cátedra de la Sociología del Siglo XXI
Esta publicación no va a tener contenido de mi autoría en su totalidad, es necesario incluir una entrevista del año 2007.
"El tiempo vuela" dicen por ahí y este texto no sólo lo comprueba sino que nos sitúa en lo más alto de la más baja realidad, esa que por inercia, por indolencia o por negación ya ni vemos.Vivo convencida de que, en estos tiempos en los que las universidades escupen economistas formados con las bases teóricas de Adam Smith (que vivió en el S.XVIII) o sociólogos que siguen teniendo como "actuales" las ideas de Karl Marx, leer entrevistas como la que voy a dejar a continuación son una especie de cachetada social. Que se entienda que no se trata de una crítica a Smith o Marx sino de una observación sobre lo que se entiende por contemporáneo. No puedo justificar esta opinión tan personal más que diciendo el nombre de alguien que cumplía exactamente 4 años en el preciso momento en el que fallecía uno de los padres del socialismo científico (Marx), su nombre es Albert Einstein. Todo es tan relativo que mis opiniones no pueden escapar a ello.
A continuación dejo la ya mencionada entrevista que -en teoría- realizó un periodista de la Rede Globo a Marcola, un personaje muy importante del narcotráfico instalado en Brasil. Digo "en teoría" porque se puso en duda que se trate de un material periodístico legítimo. De todas formas, no deja de ser un intercambio que llama a la reflexión a pesar de lo soso que fue el entrevistador ante semejante oportunidad (si es que existió tal encuentro).
Jueves.4 de enero de 2007
Cuando escucho hablar de socialismo, de sociedad, de analistas sociales siempre me termino quedando con la impresión de que en los lugares esos a los que no nos acercamos por miedo o ignorancia está esparcida generosamente la respuesta a todos los interrogantes. Ahí donde no hay café en pocillos caros está el análisis más puro. Los que estamos de este lado seguimos siendo unos ilusos, soñamos con repetir teorías viejas y aplicarlas a una realidad que desconocemos como si esto se tratara de física y química, de prueba y error, de ensayos y postulados. Nada más alejado, cuando empezamos a descubrir la punta de la madeja, el viento ya la puso a rodar en el sentido opuesto.En el año 2007 (supuestamente) nacía una entrevista en la que un preso nos puede poner tras las rejas con tan solo esgrimir un relato.

















